Contra las cuerdas

Le comieron el mercado

Esta semana, que fue casi por completo de los pesos pesados y la promoción de sus siguientes peleas, lo único que pude pensar fue “Pobre Deontay Wilder”… el campeón estadunidense pintaba para arrasar con la división luego del retiro de los Klitschko y ser la gran figura, y de un día para otro le comieron el mercado feamente.

¿Y quién le ganó el puesto? Un inglés: el olímpico Anthony Joshua, quien con un mejor aparato de promoción, aunado a mayor acción arriba del ring desplazó al Bronze Bomber si no a la obscuridad, mínimo a jugar en la posición de su sombra.

¡Todo mal!

Pero, en su defensa, puedo decir que no todo fue culpa del peleador de Alabama. Hay detrás de este movimiento un grupo de factores lo relegaron en una de las divisiones que duró años estancada y que a pesar de que se tuvo al alcance de la mano la oportunidad de ponerlo bajo reflectores, un montón de malas decisiones lo terminaron por relegar al segundo sitio.

El primero fue el doping que fallaron tres de sus últimas propuestas de rival que lo obligaron a presentarse solo una vez en el 2017, contrastando con las dos defensas que tuvo en el primer año como monarca. La poca actividad tuvo repercusión inmediata en la memoria de los fans, quienes terminaron por relegarlo.

Otro factor fue la deficiencia promocional, pues quien dirige su carrera pensó que con solo tener un medallista olímpico de peso completo estaba asegurada la fama y todo iba a caer en blandito… lo siento, pero para poder tener una gran figura tienen que invertir no nada más dinero, también tiempo para armar una estructura sólida que lo ayude a competir.

Ahora con la posibilidad de un enfrentamiento entre ambos a finales del 2018, si es que logran llegar a un acuerdo, creo que Wilder tendrá, mientras resuelve sus problemitas, que acostumbrarse a ser el lado B de la ecuación.   

erikamontoyag@gmail.com • twitter@LaKiks