Contra las cuerdas

Los tiempos del boxeo

Si a mí, fanática del boxeo, me dieran el poder de armar las peleas, me gustaría ver en los próximos tres meses, me alocaría como nunca antes y pediría guerras en fila, al punto que tal vez pondría fines de semana consecutivos quedando sin opciones por ahí de los dos meses... las ocho semanas más intensas del boxeo.

Pero las cosas no funcionan así, como buen negocio, uno no pone todo sobre el asador para quedar bailando el resto del año; al contrario, lo distribuye... calienta el ambiente, busca los mejores escenarios y las mezclas más explosivas con la mejor sincronización. Justo así es el boxeo, por eso a veces las pelas tardan en llegar o incluso, ha pasado, que calientan tanto las cosas que terminan achicharrando el producto y la pelea queda solo como una bonita posibilidad que nunca llegó.

No sé ustedes, pero lo que han dicho hasta ahora Óscar de la Hoya y Tom Loeffler, promotores del mexicano Saúl Canelo Álvarez y del kazajo Gennady Golovkin, respectivamente, en las entrevistas donde hablan de los acercamientos para arrancar las negociaciones de la pelea de desempate me da a entender, por cualquier ángulo, que la pelea no será en mayo.

Pero ¡calma!, no nos azotemos y comencemos a hablar de “complots”. De hecho, creo que hasta es positivo aguantar hasta septiembre esa revancha. Escenarios para el futuro de estos dos peleadores hay muchos, pero el que yo veo viable es que el Canelo pelee en mayo ante el ganador de la contienda entre David Lemieux y Billy Joe Saunders, y se quede con el título de la Organización Mundial de Boxeo, el único que le falta unificar a Gennady Golovkin, para después ir por el kazajo en septiembre.

Mientras que para que GGG no tenga una gran inactividad prolongada, podría enfrentar a alguien  dentro de los cinco primeros sitios de la clasificación. Pero, volvemos a lo mismo, esto es boxeo y si uno quiere que Dios se ría, solo hay que contarle nuestros planes. 

erikamontoyag@gmail.com • twitter@LaKiks