Contra las cuerdas

Bajo advertencia no hay engaño

Vasyl Lomachenko y Guillermo Rigondeaux es un peleón… pero solo podrá ser apreciado por unos pocos, aquellos que valoren una buena defensa y estrategia en su más pura expresión, pues si esperan que los dos olviden el boxeo estético y se trenzen al centro del ring en encarnizado intercambio, están equivocados de pelea.

Lo lamento por aquellos que tienen mil siglos viendo boxeo y que únicamente califican las grandes peleas como buenas cuando ven sangre, sudor y lagrimas, en resumidas cuentas, puro drama. Pero temo desilusionarlos, el buen boxeo no solo es eso, va muchísimo más allá, y tiene muchas cosas que lo distinguen.

Ya sé, muchos me dirán “pero es que yo llevo años viendo boxeo y esos dos aburren”…. A lo que les puedo contestar, como lo hacía el legendario Arturo El Cuyo Hernández: “Las bancas de la Coliseo tienen 60 años viendo boxeo y aun así no tienen ni la más remota idea”.

Hay que educar la vista y refinar los gustos, sobre todo aprender que aquí hay para todos los gustos. Sin duda ver una pelea donde vuelan pedazos de cabeza a cada golpe, emociona, pero también hay que reconocer la maestría de una buena defensa y la astucia de una estrategia bien desarrollada.

Como fanático hay que definir qué tipo de boxeo preferimos, pues la ventaja en este hermoso deporte de los puños es que hay espectáculo para todos los gustos, tanto para aquellos que buscan guerra total y absoluta o para quienes prefieren algo más técnico y refinado.

Por eso este fin de semana hay para elegir. Lo que ofrece la bandeja de boxeo va desde lo más estético que es Lomachenko vs. Rigondeaux, a la guerra sin cuartel de Orlando Salido vs. Mikey Román en Las Vegas.

Sean sinceros… ¿Qué es lo que quieren ver? Porque luego no se vale estar criticando peleas cuando desde un principio se advirtió lo que iba a pasar.

erikamontoyag@gmail.com • twitter@LaKiks