Contra las cuerdas

En el boxeo es imposible "futurear"

A la promesa de una pelea entre Canelo Álvarez y Gennady Golovkin dentro de un año es como si alguien llegara y me dijera que si por portarme bien después de 365 días me podría dar un Ferrari.

¿En serio?... Perdón que sea tan quisquillosa, pero en algo tan incontrolable como el boxeo, ¿qué garantías me dan, a mí como fanático, de que esa promesa no es solo un taquito de lengua más?

Ya vimos lo que un exceso de marinada puede hacer (véase la basura de pelea entre Mayweather y Pacquiao) y lo siento, pero ya estuvo bueno.

En un año de espera pueden pasar muchísimas cosas, como:

– Que se cierre el duelo entre Canelo contra el suertudo de Lemieux –quien sin hacer nada importante se tiene valorado como si fuera EL peleador– y que pierda el mexicano, por una cuestión de estilos y no porque el canadiense sea un virtuoso.

– Que en su afán de seguir buscando rivales de importancia Golovkin pierda el invicto ante alguien que no tiene tanto peso, pues los que lo tienen le dan la vuelta.

Un año de calentar la pelea trae muchos beneficios, pero también perjuicios. Mientras que habrá tiempo suficiente para publicitar el duelo y no les pasará lo mismo que con MayPac (donde todo salió al ahí se va por ser todo de último momento), también se exponen a que cambien las circunstancias que los llevaron a protagonizar la pelea que el fanático pide a gritos.

¿Valdrá la pena la apuesta?

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