Contra las cuerdas

Cambiar o estancarse

El boxeo es un deporte de costumbres y el cambio causa verdaderos revuelos, pero son inevitables y más si se busca la espectacularidad para hacer que el fanático vuelva.

Tras el cierre de la convención del Consejo Mundial de Boxeo cambios en el protocolo antidopaje, adecuaciones a la ceremonia de pesaje y temas de prevención fueron tomados como la línea a seguir en el 2016 para dar una buena plataforma a la materia prima, el boxeador.

Reconociendo que en la carrera contra el dopaje la delantera la llevan los adelantos en sustancias ilegales, el WBC decidió unir fuerzas con la VADA y obligará a sus 10 primeros clasificados de cada división a someterse a exámenes aleatorios.

Mientras que en el caso del pesaje, se comenzarán a hacer programas piloto para ver el desempeño de los peleadores con la báscula un día antes y el mismo día del duelo, pues en estudios dados a conocer recientemente se descubrió que la hidratación en la mayor parte de los boxeadores no era la deseada, aumentando las posibilidades de crear un accidente por la falta de una correcta ingesta de nutrientes.

Algunos de los temas más difíciles de resolver es evitar los llamados "golpes de conejo", a la nuca, que durante una pelea son recurrentes algunas veces por error, otras no tanto. El organismo mexicano aseguró que lanzarán campanas que ayuden a la concientización del boxeador sobre los riesgos a los que se atienen al recurrir a ellos.

Todos estos temas no será un reto sencillo resolver, pero solo espero que esos cambios no queden nada más en el papel y buenas intenciones.

erikamontoyag@gmail.com
twitter@LaKiks