Llamen a los vecinos

La sanción a Tom Brady

Este lunes la NFL sancionó sin goce de sueldo por los primeros 4 juegos de la temporada al quarterback de Nueva Inglaterra Tom Brady, por su involucramiento en el caso de los balones desinflados en el Juego de Campeonato de la AFC de la campaña anterior. Y aunque los Patriotas fueron claramente superiores a Indianápolis, y los hubieran vencido de cualquier manera, 11 de los 12 ovoides tenían una presión menor a la reglamentaria. Mucha de la evidencia es circunstancial, pero en el reporte se señala “que es más probable que no” que Brady “estuviera generalmente enterado de las actividades ilegales de McNally y Jastremski”, los encargados del manejo de los balones por parte de Nueva Inglaterra. Tras la aprobación de los ovoides por parte de los oficiales, McNally entró con ellos al baño por espacio de 1 minuto y 40 segundos, donde se presume, los desinfló. También hay una serie de mensajes de texto entre McNally y Jastremsky hablando del tema. De acuerdo a la legislación estadunidense, la palabra “probable” es suficiente para determinar culpabilidad en casos civiles, por lo que Brady es responsable en la conspiración. También juega en su contra, su nula cooperación con los investigadores al negarles acceso a los mensajes de texto de su celular.

Brady pierde el juego inaugural del 10 de septiembre contra Pittsburgh, además de los choques ante Buffalo, Jacksonville y Dallas. En una ironía de la vida, reaparecería el 18 de octubre contra los Potros. Los Patriotas mientras tanto pagarán una multa de un millón de dólares, y pierden su selección de primera ronda del draft del 2016, y la cuarta del 2017.

¿En qué afecta esto a Brady? Es un hecho que su imagen se verá sumamente manchada. Se pondrán en tela de juicio sus 3 designaciones de Jugador Más Valioso en las 4 victorias de los Patriotas en el Super Bowl, y sus 2 elecciones MVP de la Liga.

Es evidente que al estar acostumbrado al manejo del ovoide sabía que algo ocurría. En una carta que le dirigió Troy Vincent vicepresidente ejecutivo de la liga, le dice que “de acuerdo a las evidencias es improbable que las acciones de los empleados de los Patriotas involucrados en desinflar los balones se realizaran sin su conocimiento”.

Las sanciones son un fuerte golpe de autoridad y credibilidad de parte de la NFL, y las segundas en 8 años para el equipo, tras el Spygate orquestado por el entrenador Bill Belichick contra los Jets.  

 

enrique.burak@milenio.com

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