Llamen a los vecinos

Las defensivas ganan los partidos

Hace un par de años Denver fue aplastado por Seattle en el Super Bowl. La lección para el presidente del equipo, John Elway, ganador de dos títulos para la franquicia como pasador, era que necesitaba cambiar el enfoque, volcado al ataque con Peyton Manning, por una defensiva dominante. Tras dar los primeros pasos atrayendo a agentes libres como el esquinero Aquib Talib, el safety T.J. Ward y el linebacker DeMarcus Ware, solo faltaba un catalizador, Wade Phillips como coordinador. Luego de ser despedido por Houston a la conclusión de la temporada del 2013, y de pasar el 2014 desempleado sin que el teléfono sonara una sola vez, Phillips recibió la invitación de Gary Kubiak, con quien trabajó con los Texanos, para volver a los Broncos, donde se desempeñó en ese puesto entre 1989 y 1992. De inmediato los resultados saltaron a la vista. Denver contó con la mejor defensiva en yardas totales, contra el pase y en capturas, y fue la tercera contra la carrera.

Y fue la defensiva la que cargó con el peso del equipo durante la campaña regular, y la postemporada, castigando como pocas veces en su carrera a Tom Brady en el Juego de Campeonato, y a Cam Newton en el Super Bowl. Desde un inicio Newton, que lució con aires de suficiencia durante toda la semana, se mostró inconsistente y nervioso, volando 10 veces a sus receptores, sin tener respiro alguno frente a una de las mejores defensivas de todos los tiempos. De las 12 ocasiones que cargaron Ware y Von Miller, designado el Jugador Más Valioso con 2.5 capturas, sólo completó un envío, y lo detuvieron detrás de la línea de golpeo cuatro veces. Aún así estoy convencido que sin tantos errores, como las cuatro entregas de balón, y el gol de campo fallado por Graham Gano, las Panteras habrían accedido al triunfo. Ofensivamente Manning y compañía establecieron un plan de juego conservador, al tiempo que se toparon con una muy buena defensiva como la de Carolina. Nunca antes Manning había contado con un respaldo defensivo igual, así como nunca antes en el Super Bowl había sumado tan pocas yardas, 141, o se iba sin anotación. Denver se convirtió en el primero de ocho equipos que gana el Super Bowl con menos de 200 yardas, y en el tercero en imponerse pese a sólo contar con un touchdown de su ofensiva. De manera que no solo es un dicho que las defensivas ‘ganan los partidos’.

De hecho, con el triunfo de los Broncos, la marca de la defensiva número uno en el Superdomingo es de 10-2.  

 

enrique.burak@milenio.com

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