Llamen a los vecinos

Una calamidad

Desde hace años el culpable de todo lo que le ocurre a los Vaqueros de Dallas es Tony Romo. O al menos ese es el clamor popular. Desde hace tiempo también, he criticado sus actuaciones, que a mi juicio, no tiene ni el talento ni el liderazgo para echarse el equipo a cuestas y ganar el partido importante. Y de playoffs, mejor ni hablamos, Romo tiene marca de 1-3. Me pareció inconcebible el contrato por más de 100 millones de dólares que le extendió Jerry Jones, al tener 33 años, porque no veo ni cómo ni cuándo vaya a marcar una diferencia.

Pero a estas alturas Romo pasa a un segundo plano, por el escandaloso desempeño de su defensiva. Tras el revés ante Pieles Rojas a fines del 2012, Jones despidió a su coordinador defensivo, Rob Ryan, para darle el puesto a Monte Kiffin, de 73 años, que hiciera de la retaguardia de Tampa una unidad temida e innovadora, y la clave para derrotar a Oakland en el Super Bowl XXXVII.

Kiffin, que se ausentó de la NFL desde el 2008, cambió de una base 3-4 a una 4-3, que dio resultados al principio de la campaña, hasta que se apilaron las lesiones de Sean Lee, Justin Durant, Jason Hatcher, Morris Claiborne y DeMarcus Ware entre otros. La exhibición del domingo ante Nueva Orleans fue vergonzosa al caer 49-17.

Desde que Dallas surgió en 1960, hasta el 2012, sólo había permitido en tres ocasiones 49 puntos o más, y este año van 2. Los Santos acumularon 40 primeros y diez, un record de la Liga, y nunca antes de esta temporada le habían avanzado a la defensiva de los Vaqueros 600 yardas; en el 2013 ya se los hizo Detroit y Nueva Orleans. Por último, Dallas es el primer equipo en la historia que permite que 4 quarterbacks superen las 400 yardas, y hace dos días Drew Brees se quedó a 8. En contraste, Romo pasó para 128 yardas y DeMarco Murray corrió para 89 ante la defensiva de los Santos, ahora dirigida por Ryan.

Los Vaqueros encabezan el Este de la Nacional, la única división que no tiene una escuadra con registro ganador, empatados con Filadelfia en 5-5. Y aunque podrían aparecer con 8-2, ya que 3 de sus reveses son por un total combinado de 5 puntos, también es cierto que no han vencido a ningún conjunto con marca positiva.

Dallas descansa la próxima jornada, y a la siguiente visita a Gigantes que han ganado 3 en fila, y aunque están en posición para calificar, la realidad es que los Vaqueros no tienen una escuadra contendiente.  

enrique.burak@milenio.com

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