Llamen a los vecinos

El adiós del capitán

El uniforme de los Yanquis de Nueva York es el traje de etiqueta del beisbol de las Grandes Ligas, mismo que han tenido el privilegio de portar algunas de las figuras más brillantes en la historia de este deporte como Lou Gehrig, Babe Ruth, Joe DiMaggio, Whitey Ford, Mickey Mantle, Reggie Jackson y Mariano Rivera.

Es una indumentaria que realza trayectorias, pero que también las acaba, cuando los peloteros sucumben ante la presión y su peso específico.

De manera que triunfar con los Yanquis, y de paso, asumir una posición de liderazgo sólo está reservado para unos cuantos.

Por ello causa tanto revuelo el tour del adiós de uno de esos cuantos, Derek Jeter, el último eslabón de los 5 títulos neoyorquinos entre 1996 y el 2009, y que ayer tuvo su último día inaugural en casa.

Próximo a cumplir los 40 años, Jeter fue durante varias temporadas el jugador más completo de las Mayores por su bateo oportuno, capacidad fildeadora, y corrido de bases, que le valieron desde el 2003 la designación de capitán del equipo, un título honorífico que reconoce su desempeño dentro y fuera del terreno de juego.

Luego de un frustrante 2013, en el que sólo participó en 17 partidos por lesión, Jeter arriba a su campaña número 20 con los Yanquis, un nuevo récord para la organización, superando las 19 de Rivera, en tiempos en los que la fidelidad a los equipos se ha perdido ante el fervor de la agencia libre y los salarios multimillonarios.

Jeter es el líder de la franquicia en hits, juegos jugados y robos de base, al tiempo que el domingo en Toronto llegó a 3,220 imparables para colocarse como el octavo de todos los tiempos, desplazando a Paul Molitor. Seguramente se estacionará en ese casillero, ya que el séptimo de Carl Yastrzemski le queda lejos, con 3,419.

A lo largo de su trayectoria los Yanquis sólo han quedado fuera de playoffs en dos ocasiones, 2008 y 2013. Despedirse en un clásico de otoño se ve complicado, pero no imposible, con las adiciones de los jardineros Carlos Beltrán y Jacoby Ellsbury, además del gran pitcher japonés Masahiro Tanaka, que hacen más competitivo a Nueva York, y con talento para pelear por el título divisional con Boston, Baltimore y Tampa Bay.

De lo que no hay duda, es que 5 años después de su retiro, Derek Jeter, uno de los últimos jugadores de una especie en vías de extinción, será inmortalizado en el salón de la fama de Cooperstown.

enrique.burak@milenio.com

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