Llamen a los vecinos

Sabia decisión

Uno de los momentos más difíciles que enfrenta todo deportista de alto nivel es elegir el momento adecuado para retirarse. Lo ideal, desde luego, es irse bajo sus propios términos, cuando aún conserva las habilidades que lo llevaron a destacar. Pero lamentablemente no siempre es así. Hay quienes se mantienen en activo porque las sumas de dinero son demasiado tentadoras como para despreciarlas, pese a que en más de un caso atenten contra su integridad física arrastrando de paso el apellido; o quienes se ven forzados en abandonar la actividad profesional porque nadie les da trabajo. En el caso de Peyton Manning, que ayer anunció su retiro de la NFL, la decisión es más que inteligente, pese a que le restaba un año de contrato. Previo al arranque de la temporada anterior, los Broncos sugirieron reducir a la mitad su salario, pactado en 19 millones de dólares. Luego de una serie de negociaciones, llegaron a 15 millones como base, con el incentivo de obtener dos millones si Denver se imponía en el Juego de Campeonato de Conferencia, y otros dos, si conquistaba el Super Bowl. De manera que al coronarse, el cheque le llegó íntegro, pero no hay que olvidar la serie de altibajos que se presentaron en el camino, entre lesiones y bajas de juego. Y es una realidad que la fuerza de los Broncos es ahora su defensiva, misma que los llevó a derrotar a Carolina en el partido grande, en el que Denver se coronó con Manning en los controles, el cual tuvo la virtud de no cometer un error grande. ¿Porqué el anuncio se produjo en lunes? La razón es sencilla. De haber permanecido este miércoles en el roster, cuando inicia el año operativo de la Liga, su salario de 19 millones de dólares por el 2016 quedaba garantizado.

Y la realidad es que las prioridades de los Broncos ya son otras. Primero, deben destinar poco más de 14 millones de dólares en el linebacker Von Miller, el Jugador Más Valioso del Super Bowl, al que el equipo etiquetó como Jugador Franquicia exclusivo para la próxima campaña, o bien, ofrecerle un pacto multianual, multimillonario, y por otra parte, firmar a Brock Osweiler, agente libre, al que le han invertido a lo largo de cuatro años en su formación, y que obtuviera cinco victorias la temporada anterior durante las ausencias de Manning.

No hay que descontar que otros conjuntos necesitados de un quarterback peleen por él. Así que pese a su campeonato, Manning habría tenido que pelear por su sueldo, y por el puesto titular, y no hay nada mejor que irse en la cumbre. 

 

enrique.burak@milenio.com

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