Llamen a los vecinos

James y Cleveland: relacion amor-odio

La espera duró exactamente 18,802 días, desde que los Browns conquistaron el título de la NFL el 27 de diciembre de 1964, hasta el 19 de junio del 2016, cuando los Cavs se coronaron por primera vez en la NBA, convirtiéndose en el primer equipo que se recupera de una desventaja de 3 juegos a 1 en una Serie Final.

Fueron 159 temporadas, si incluimos también a los Indios de Grandes Ligas, que ganaron la Serie Mundial por última ocasión en 1948, sin que Cleveland lograra un campeonato en deportes profesionales. Y el héroe no podía ser otro más que un ídolo local, eso sí, no ausente de una relación amor-odio con la ciudad y su equipo.

LeBron James nació en Akron, a una hora al sur de Cleveland, y cuando los Cavs ganaron la Lotería para la primera selección del 2003, no vacilaron en reclutarlo directamente de la preparatoria. Sin embargo, le rompió el corazón a la afición en el 2010 cuando anunció por televisión su decisión de ir a otro conjunto, que le brindaba una mayor oportunidad para obtener un título, Miami. Y no se equivocó. Rodeado de un extraordinario grupo de jugadores, el Heat se coronó un par de veces. Pero para el 2014 el amor resurgió, acompañado de una buena carretada de millones de dólares, aunque sólo para repetir el año pasado ante Golden State, la historia frustrante del 2007, cuando los Cavs cayeron en la Serie Final ante San Antonio.

Y hace unos días frente a los Warriors, el patrón era el mismo. James era criticado con razón. Se veía falto de confianza, de liderazgo, sin presencia, buscando a quién entregar el balón en lugar de buscar el aro. Pero todo cambió a partir del juego 5 a raíz de la suspensión de Draymond Green. Desde mi punto de vista, ese fue el momento clave de la Serie. Golden State perdía a su hombre clave a lo largo del compromiso, al más regular, ante la inconsistencia de los Splash Brothers, Steph Curry y Klay Thompson, mientras que James, acompañado de Kyrie Irving, renacieron literalmente de sus cenizas.

James concluyó como el líder de la serie en puntos, robos, asistencias, tapones y rebotes, para ser designado unánimemente como el Jugador Más Valioso. Ahora bien, la historia amor-odio podría tener un nuevo capítulo, dado que su contrato ha finalizado con Cleveland, aunque tiene una opción para permanecer en el conjunto por un año más que le pagaría 24 millones de dólares, y ya se habla tanto del Heat como de los Lakers como sus posibles nuevos conjuntos. ¿Lo volverá a hacer? 

enrique.burak@milenio.com

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