Llamen a los vecinos

Honor y gloria

Al tiempo que por primera vez Argentina, Brasil y Alemania avanzaban juntos a una misma semifinal de Copa del Mundo; que Marco Antonio Rodríguez fuera designado para el choque entre brasileños y alemanes, que lo convierte en el cuarto juez de nuestro país en esa instancia, sumándose a Arturo Yamasaki, peruano de nacimiento, y que en el 70 condujera el partido del siglo entre Alemania e Italia, de Antonio R. Márquez que en el ´86 dirigiera el Argentina-Bélgica, y de Armando Archundia, que pitara el duelo entre alemanes e italianos del 2006; y que Alfredo Di Stéfano, la Saeta Rubia que llevara al Real Madrid a ganar 5 veces seguidas la ahora Champions League, dejara de existir.

Al tiempo que en un encuentro de 5 sets el serbio Novak Djokovic capturaba su segundo título en Wimbledon, evitando que el suizo Roger Federer lograra su octavo, para romper el empate con el británico William Renshaw y el estadounidense Pete Sampras de más campeonatos en el pasto sagrado londinense; y que la gran temporada de los Atléticos, el mejor equipo de Grandes Ligas, fuera reconocida al contar con 6 integrantes, más que cualquier otra escuadra, para el Juego de Estrellas. Es la mayor cifra para Oakland desde los 7 de 1975.

Cuando todo lo anterior ocurría, Saúl Canelo Álvarez y el cubano Erislandy Lara cerraban su preparación para el combate del próximo sábado en el Grand Garden de Las Vegas. La pelea, pactada en 155 libras, una más del límite en la categoría super welter, ha sido llamada “Honor y Gloria”, que puede verse de la siguiente manera: Honor para el Canelo, ávido de darle credibilidad a su carrera, por lo que aceptó enfrentarse a Lara, un muy peligroso rival que ha señalado que le dará clases de boxeo en el ring. No cabe duda que el cubano, campeón mundial amateur del 2005, 3 veces monarca en su país y esperanza de medalla en los Olímpicos de Pekín, sólo que se escapó de la isla vía México previo al evento, sabe que de vencer a Álvarez, estaría cerca de la Gloria, al abrirse el horizonte para un combate contra Floyd Mayweather Jr. Con 31 años el Sueño Americano, que ha adoptado como sobrenombre porque dice lo ha hecho realidad, ha disputado 22 peleas profesionales, con marca de 19 triunfos, 12 por nocaut, con un revés y dos empates.

En la misma cartelera reaparece Ábner Mares tras perder el cetro pluma ante Jhonny González, enfrentando al boricua Jonathan Oquendo.  

 

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