Llamen a los vecinos

De todo un poco

Hay ocasiones en las que los aficionados al deporte marcamos una fecha en el calendario. Son eventos que no se pueden perder. Pero esta vez y esta semana, las marcas proliferan.

De entrada, mañana el español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic se enfrentan en cuartos de final de Roland Garros en una final adelantada, aunque en condiciones contrastantes. Aunque el mallorquín busca su décimo título en 11 años y sexto consecutivo en París, arribó al torneo como el séptimo del escalafón mundial y con 5 reveses en el año en arcilla. Sin embargo, parece haber recuperado su nivel, y espera incrementar su récord impresionante de 70-1 en el abierto francés, en el que domina a Djokovic 6-0, incluyendo la final del 2014. Pero el serbio es el jugador número uno del mundo, posee marca de 39-2 en el 2015 en el que ha añadido 5 títulos destacando el Abierto de Australia, que conquistó por quinta ocasión, y los dos torneos más recientes en arcilla, Montecarlo y Roma.

De por vida, Nadal, que mañana cumple 29 años, le ha ganado 23 de 43 encuentros a Djokovic.

Al día siguiente en Oakland, inicia la serie final de la NBA, en la que reaparecen los Guerreros de Golden State tras una ausencia de 40 años, ante los Cavaliers de Cleveland que disputan el título por segunda vez, y primera desde el 2007, cuando fueron barridos por San Antonio.

Se enfrentan Stephen Curry, el Jugador Más Valioso de la campaña, y segundo en la historia de la franquicia, uniéndose al legendario Wilt Chamberlain, y LeBron James, que se convierte en el noveno jugador que participa en al menos 5 series finales consecutivas. El paso de ambas escuadras ha sido impresionante en playoffs: Golden State tiene marca de 12-3 por 12-2 de Cleveland. Los dos primeros encuentros son en Oakland, donde durante la temporada regular los Guerreros triunfaron en 39 de 41 partidos.

Finalmente el sábado se efectúa la edición 147 del Belmont Stakes, en la que el hidalguense Víctor Espinoza a la monta de American Pharoah, tiene la oportunidad de conquistar la triple corona estadunidense, hazaña que sólo se ha logrado 11 veces, y ninguna desde 1978.

Es un territorio conocido para Espinoza. En el 2002 ganó con War Emblem el Derby de Kentucky y el Preakness, pero fue octavo en Belmont tras batallar en la salida, y el año anterior, luego de conducir a la victoria a California Chrome en las dos primeras carreras, concluyó cuarto en el Belmont. Esperemos que la tercera sea la vencida.  

 

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