Llamen a los vecinos

Casualidad, destino, o...

Lo podrán llamar casualidad, destino, o quienes no crean en ellos le dirán de otra manera, el caso es que a lo largo de la vida se presentan situaciones que alteran el curso de la historia de las personas. Esto tiene que ver con relatos que involucran a dos de las figuras que disputan la serie final de la NBA, y en la que Golden State tiene ventaja de 2-0 sobre Cleveland.

El primero tiene que ver con Klay Thompson, que en combinación con Steph Curry conforma los Splash Brothers, la letal pareja de los Warriors. Pero es probable que Thompson jamás hubiera llegado a la NBA. Increíblemente todo se debe a un taxista. La familia Thompson es originaria de Nassau en las Bahamas, donde acudió a principios de los setentas un buscador de talentos de la preparatoria Jackson en Miami. Iba tras un Charles Thompson. El taxista le dijo que conocía a una familia Thompson y lo llevó con ellos, aunque a la postre no sería la casa del tal Charles. Cuando llegó, se encontró con la espigada figura de Mychal, cercano en ese momento a los dos metros de estatura, que jugaba basquetbol y de inmediato lo reclutó. El resto, como dicen, es historia. Fue campeón en la preparatoria, de ahí pasó a la Universidad de Minnesota, donde no solo se retiró su número 43, sino que además Portland lo hizo la primera selección general del Draft de 1978. Con ellos jugó 8 años, y tras una breve estancia en San Antonio, llegó a los Lakers con quienes obtuvo dos títulos en compañía de Kareem Abdul-Jabbar, Magic Johnson y James Worthy, los 3, integrantes del Salón de la Fama.

Sus 3 hijos nacieron en Estados Unidos, con cualidades deportivas, pero su nombre les abrió muchas puertas: Trayce, jardinero de los Dodgers; Mychal, que perteneciera a los Cavaliers en la temporada 2011-12, y que ahora juega en la filial de Golden State en Santa Cruz; y por supuesto Klay.

La segunda tiene que ver con LeBron James de Cleveland, que con 2.03 metros de estatura no solo destacaba en el basquetbol, sino también en el futbol americano. James fue reclutado por Urban Meyer, ahora entrenador en jefe de la Estatal de Ohio, y entonces responsable de receptores en Notre Dame. Pero en su último año en la preparatoria, James se fracturó una muñeca y se olvidó del futbol americano. Desde entonces se mantiene el debate sobre su talento para la posición, y si hubiera llegado a la NFL y florecido en ella.

Lo seguro, es que este miércoles es el juego 3 de la serie final de la NBA.  

enrique.burak@milenio.com

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