Llamen a los vecinos

Busca hacer historia

Víctor Espinoza se encuentra en los cuernos de la luna, luego de ganar el sábado el Preakness Stakes, segunda gema de la triple corona estadunidense.

Debo confesar, que sin ser un conocedor, me encantan las carreras de caballos, por la estética y elegancia del animal, por el colorido de los uniformes de los jockeys, por la potencia y el sonido de las zancadas en la pista, y porque evocan el recuerdo de las narraciones únicas y emotivas de Jorge Sonny Alarcón.

A la monta de American Pharoah, Espinoza, originario de Tulancingo, y undécimo de 12 hermanos, se ha convertido en el primer jinete con la oportunidad de conquistar la triple corona en tres ocasiones, tras imponerse por siete cuerpos en un lodazal en Baltimore. La primera fue en el 2002 con War Emblem, pero en el Belmont Stakes, tercera y última gema, batalló en la salida y concluyó octavo, al tiempo que el año anterior, a la monta de California Chrome, fue cuarto tras imponerse en el Derby de Kentucky y el Preakness.

¿Cuál es la trascendencia de Espinoza? Que desde 1875, año en el que se desarrollaron por primera vez las tres carreras, sólo 11 caballos han obtenido la triple corona. La última vez en 1978 por conducto de Affirmed con la monta de Steve Cauthen.

Luego de ganar el Derby de Kentucky, Espinoza se declaró el mexicano más afortunado de la tierra. Entonces lo cuestionaron sobre los miles de millones de Carlos Slim, a lo que respondió: “Yo puedo hacer muchas cosas que él lo hace con su dinero, pero él no puede hacer lo que yo hago”.

Espinoza creció en una granja, pero de manera irónica, temía a los caballos dada su corta estatura. Eventualmente fue cuidador, y con el paso del tiempo se decidió a ser jinete, aunque antes, y como requisito en México, debió acudir a una escuela para jockeys por lo que manejó un camión para cubrir los gastos. Luego de iniciar su carrera en el Hipódromo de las Américas, se mudó a California a principios de los años noventa. Desde entonces ha triunfado en más de 3,200 ocasiones.

La cita con la historia es el próximo 6 de junio en el Belmont Stakes, en Elmont, Nueva York. Empresa que no será sencilla, pese a las seis victorias consecutivas que acumula American Pharoah. No sólo es la carrera de mayor distancia de las tres, 2.4 kilómetros, sino que además enfrentará la oposición de ejemplares frescos, que no estuvieron en el Preakness.

La tercera, ¿será la vencida para Espinoza? 

 

enrique.burak@milenio.com

twitter@EnriqueBurak