Llamen a los vecinos

Boquete en los Dodgers

A partir del próximo fin de semana, la mayoría de los equipos de Grandes Ligas inician sus campos de primavera, que como cereza del pastel, contienen un par de encuentros en el estadio Fray Nano de la Ciudad de México entre Astros y Padres, el 26 y 27 de marzo.

Y como sucede desde 1989 se lanza una pregunta al aire: ¿será éste el año en el que los Dodgers regresen a la Serie Mundial? De nada les sirvieron los 273 millones de dólares en salarios del 2015, 37.5 millones más que una campaña anterior. Lo único destacable fue que por primera vez en la historia de la franquicia avanzaron por tercer año consecutivo a los playoffs, pero a las primeras de cambio, en la Ronda Divisional, fueron eliminados por los Mets.

De entrada, el panorama se complica con la salida de Zach Greinke, que aceptó una oferta de Arizona por seis años a cambio de 206.5 millones de dólares, disolviendo el mejor 1-2 de abridores de las mayores. Greinke estaba bajo contrato con los Dodgers, pero tenía una cláusula de escape, con la que aprovechó sus cifras de tres temporadas y media en Los Ángeles, donde registró marca de 57-17, trabajando en las dos campañas más recientes al menos 200 innings, con 200 ponches en cada una, y en el 2015 dominó el departamento de efectividad en Grandes Ligas con 1.66. De manera que el boquete es gigantesco, aunque hay opciones.

Recuperan al coreano Hyun-jin Ryu, fuera todo el año pasado por una operación en el hombro izquierdo; trajeron al veterano zurdo Scott Kazmir, que en el 2015 estuvo en Oakland y Houston con 3.10 de efectividad combinada en 183 innings, y que en el 2014 fuera seleccionado para el Juego de Estrellas; y al japonés Kenta Maeda, de 27 años de edad, con experiencia de ocho campañas en la pelota de su país con Hiroshima, donde acumuló 2.39 de carreras limpias permitidas y 1,233 ponches.

Pero el pitcheo abridor, que es fundamental, no es lo único donde los Dodgers deben poner atención. En más de una ocasión el bullpen falló, con 3.91 de efectividad, posición 11 de 15 del Viejo Circuito, al tiempo que su ofensiva, en la que su rostro más visible fue Adrián González, con 28 home runs y 90 producidas, se quedó corta, al ocupar las posiciones 19, en carreras anotadas, y 22 en impulsadas con corredores en posición de anotar.

Y no hay que olvidar que estamos en el 2016, y que a San Francisco, su gran rival divisional, le sientan bien los años pares, tras los campeonatos del 2010, 2012 y 2014. 

 

enrique.burak@milenio.com

twitter@EnriqueBurak