Llamen a los vecinos

Balance mexicano en Río

Aunque se dice que los números son fríos, la verdad no es así, ya que se pueden manipular según le convenga al interesado. De manera que todo depende de cómo se quiera ver el panorama, con el vaso medio lleno o medio vacío. Esto viene a colación porque hay distintas formas de medir el desempeño de la delegación mexicana en los recién concluidos Juegos Olímpicos de Río, que se salvaron de ser un desastre gracias a la cascada de medallas que se presentó el sábado en un lapso de una hora. El total fue de 3 preseas de plata y 2 de bronce, 2 menos que hace 4 años en Londres. Fue la cuarta mejor participación de nuestro país en 23 ediciones olímpicas tras las 9 medallas obtenidas en México 1968, las 7 de Londres 2016, las 6 de Los Ángeles 1984 y Sídney 2000, y se igualan las 5 de Londres 1948.

Pero a diferencia de hace 4 años, cuando solo se obtuvo un cuarto lugar, en esta ocasión fueron 7 los ya merito, y que supone una mejoría: Alejandra Zavala en tiro, Alejandra Valencia en tiro con arco, Carlos Navarro e Itzel Manjarrez en taekwondo, Paola Espinosa en clavados, Bredni Roque en levantamiento de pesas y Diego del Real en lanzamiento de martillo. A todos ellos les faltó sólo un poco para ser medallistas olímpicos, y sus actuaciones deben valorarse, sobre todo en disciplinas en las que nunca se ha destacado a nivel internacional. Pero también es cierto que de haber obtenido un mayor número de medallas, se habrían enmascarado las deficiencias que azotan el deporte de élite en México. Es necesario hacer un análisis profundo del porqué de las cosas, ya que por regla general no sabemos porqué se pierde, pero tampoco porqué se gana, y el discurso actual, bien puede ser una grabación de las crisis de hace 10, 20, o 30 años. ¿Cuándo la Conade y el Comité Olímpico Mexicano trabajarán en conjunto y se sensibilizarán con los atletas, a los que se ve como la última de las prioridades, siendo rehenes de grillas entre ambos y las federaciones? Es cierto que el gobierno federal redujo en un 60% el presupuesto a la Conade, pero ¿es esa la razón por la que en Río fuimos octavos de América Latina por debajo de Brasil, Jamaica, Cuba, Colombia, Argentina, Bahamas y Puerto Rico, y 61 general en el medallero? Me parece que se trata de un tema de disciplina y eficiencia para invertir mejor los dineros que por la cantidad disponible. Río ya se fue, ¿qué diremos al final de Tokio? ¿Seguiremos en las mismas?  

enrique.burak@milenio.com

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