Llamen a los vecinos

Actuaciones sin paralelo

Sólo un pitcher en la historia, Johnny Vander Meer, con los Rojos de Cincinnati en 1938, ha lanzado juegos sin hit ni carrera consecutivos. Son actuaciones sin paralelo. Pero lo realizado por Max Scherzer de los Nacionales en sus dos más recientes aperturas, se acercan bastante. Frente a Milwaukee y Pittsburgh trabajó por espacio de 18 entradas con un imparable, sin carrera permitida, con 26 ponches y una base por bolas.

El sábado contra los Piratas mantuvo el perfecto llegando a la novena entrada, en la que retiró los dos primeros outs, y en 2 y 2 golpeó en el codo a José Tábata, quien dio la impresión que buscó el contacto. Puede ser una conducta antideportiva, pero finalmente legal. ¿Cuántas veces hemos visto, o dicho, que el pelotero tal recibió un pelotazo por el equipo?

Scherzer retiraría al siguiente bateador para completar el doble cero. Desde 1900, cuando inicia el periodo de la época moderna del beisbol de Grandes Ligas, sólo se han producido 21 juegos perfectos, y el sábado fue la decimatercera ocasión que se pierde un encuentro inmaculado con 2 outs en la novena.

Este es el segundo doble cero de la campaña, uniéndose al del novato Chris Heston de San Francisco, del pasado 9 de junio ante los Mets.

Por otra parte, ayer se dio a conocer que Pete Rose, quien está en plena campaña para ser reinstalado en las actividades del beisbol, y que lo haría elegible para las votaciones para el Salón de la Fama, apostó entre 1984 y 1986 a partidos de diversos deportes, incluidas las Grandes Ligas, aun como jugador en activo. Se señala que entre marzo y julio de 1986 apostó a al menos un conjunto de las Mayores en 30 días diferentes, y que en 21 de ellos se jugó su dinero por su escuadra del momento, los Rojos. Está prohibido apostar, independientemente de si es a favor o en contra.

Rose fue sancionado de por vida en 1989 por el entonces comisionado Bart Giamatti, y hasta el 2004 negó apostar al beisbol como mánager.

Siempre había mantenido que jamás lo hizo como pelotero.

La información no pudo llegar en peor momento para Rose, justo cuando se está en la recta final de la investigación que analiza una posible reinstalación, que podría coincidir con el Juego de Estrellas del próximo 14 de julio en Cincinnati.

Ahora bien, de ser reincorporado al beisbol significaría un gran salto para Rose, aunque aún tendría que enfrentar el escrutinio de los periodistas que seguramente lo marginarían de Cooperstown. 

 

enrique.burak@milenio.com

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