El color de Faitelson

Hasta el viernes 13...

Phoenix, Arizona. Ni siquiera Miguel Herrera sabe qué tipo de nivel futbolístico tendrá México dentro de 70 días cuando enfrente tenga a la selección de Camerún y cuando el escenario sea una Copa Mundial de Futbol.

Un primer tiempo terrible y una segunda parte mucho más participativa y dinámica. México fue “luz y sombra” anoche ante Estados Unidos como ha sido su comportamiento futbolístico a partir de una malograda eliminatoria.

¿Cuál será su verdadero nivel?

La realidad es tajante y Herrera sabe que el futbol mexicano perdió demasiado tiempo en los últimos meses. Recuperar ese tiempo con el Mundial a la vuelta de la esquina es poco más que imposible. “Hasta ahora mi nivel de competitividad lo marca nuestro último juego”, afirma Herrera, y agrega: “Estamos y seguimos en una época de contingencia”.

La reclasificación ante Nueva Zelanda y tres partidos amistosos (Corea del Sur, Nigeria y Estados Unidos) no son parámetro para medir los alcances del futbol mexicano y para saber si realmente dejó atrás las amargas jornadas de la eliminatoria mundialista. Herrera tuvo anoche, aquí en Phoenix, la oportunidad de probar a algunos futbolistas, pero no tuvo una plantilla completa que le brinde la certeza de cómo reaccionará el equipo ante un compromiso mayor.

En cuanto a la lista de jugadores, puede que Herrera tenga algunas dudas en la conformación definitiva, pero la base ya está prácticamente definida: Corona, Márquez, Moreno, Peña y Oribe conforman la columna vertebral. Los demás, dependerá del propio Herrera y de la manera en que esos futbolistas lleguen a la cita.

El nivel mexicano es incierto porque la época ha sido totalmente incierta. La cuestión económica, la urgencia, se resolvió finalmente con el boleto al Mundial, pero el tema deportivo quedó pendiente y seguirá pendiente hasta que suene el silbatazo inicial en el Estadio de Natal el viernes 13 de junio. Y ya no hay marcha hacia atrás.

david.m.faitelson@espn.com

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