El color de Faitelson

La “vida en azul”...

Algunos parecen tener demasiada prisa en encontrarle defectos al líder e inobjetable mandón del campeonato mexicano…

Que si los resultados no corresponden al sitio que posee…

Que si no es espectacular…

Que si ha sido favorecido por ciertos arbitrajes…

Que si le faltan argumentos ofensivos…

Que si es un equipo basado en defenderse...

Que si le faltará, otra vez, personalidad en los momentos decisivos…

Que si esta no es la zona del campeonato donde debe mostrar esa supremacía…

Que si la camiseta roja no le queda bien...

Lo bueno es que la historia moderna de Cruz Azul ha estado curtida precisamente en dudas, en críticas y en insinuaciones de que su futbol no tiene la validez necesaria.

La realidad es que hoy el equipo azul presenta una faceta distinta… Y gran parte de ese crédito habría que dárselo a su entrenador, a Luis Fernando Tena, el hombre que hace poco más de 16 años les condujo al último título de Liga. Gracias, en parte, al liderazgo de Tena, Cruz Azul es hoy un equipo sólido y atractivo por donde se le vea. Comienza desde nombres como los de José de Jesús Corona y Luis Amaranto Perea que le dan solvencia y seguridad al aparato defensivo. Y continúa, hacia adelante, con Alejandro Castro, Mauro Formica, Marco Fabián de la Mora, Joao Rojas y Mariano Pavone que han convertido al equipo en una “maquina destructora” con una impresionante cifra de 17 goles a favor y solo tres en contra, con 7 victorias en 8 fechas del torneo.

Aunado a eso, hoy se respira un buen ambiente en todas partes: El líder moral de la plantilla, Christian el Chaco Giménez está regresando de una lesión y ha entendido que debe acoplarse a las necesidades del equipo. El camerunés Emaná está inquieto en la banca y a la espera de una oportunidad para mostrarse y las buenas noticias llegan desde el consultorio, donde Pablo Barrera estaría listo para regresar en las siguientes semanas después de una grave lesión.

Los jugadores están concentrados.

El vestidor está unido.

Tena está disfrutándolo.

Billy está tranquilo…

Los cooperativistas, ilusionados.

Y nada, “la vida en azul” es plena, solida, infranqueable, poderosa, profunda…

La “vida en azul” levanta suspiros y también, como corresponde, alguna que otra envidia.  

http://twitter.com/Faitelson_ESPN