El color de Faitelson

A una semana de Maracaná…

Río de Janeiro, Brasil.- No bastará con levantar la Copa del Mundo el próximo domingo en Maracaná. Aquel que lo haga tiene que jugar como un verdadero campeón del mundo.

Hace cuatro años, abandonamos la fría noche del Soccer City de Johannesburgo con la creencia de que habíamos presenciado una jornada completa de futbol. Íker Casillas levantó el trofeo y la sensación en todos era de una tranquilidad absoluta: El máximo estandarte del futbol estaba en buenas manos. El futbol había recuperado gran parte de lo que perdió en los Mundiales del 2002 y del 2006. Un legítimo campeón del mundo. España lo era.

Y eso nos lleva a una pregunta muy directa: ¿Cuál de los cuatros semifinalistas de Brasil 2014 ha jugado como campeón del mundo? Cualquiera de ellos parece tener los fundamentos históricos y la calidad de futbolistas para lograr el título, pero ¿les alcanza con lo que han mostrado hasta este momento?

Alemania lo ha tenido por momentos, pero ha sido un equipo frío, calculador. Ha jugado una Copa mezquina y nos ha dejado con un sabor de insatisfacción.

Brasil no ha jugado bien. Ni con Neymar en la cancha, no era lo que prometía ser. Hoy, sin el único referente que le quedaba de su jogo bonito, de su alegría en la cancha y de su profundidad ofensiva, parece sentenciado a su destino.

Argentina queda a deber en cuanto a espectáculo y explosividad. Es un equipo con nombres y una estrella que tiene más que lo demás. Lionel Messi ha estado en un nivel importante y Argentina ha hecho lo necesario para llegar hasta los cuatro mejores del torneo. En ese camino ha perdido a Agüero y Di María, dos bajas muy sensibles.

Y Holanda ha tenido, en algunos momentos, una buena calidad de futbol. Arjen Robben está convertido en uno de los mejores futbolistas de la Copa, pero, Holanda, como equipo, no tiene regularidad en su juego, le falta definición y ello puede ser clave cuando se trata de un partido de alta tensión como el que afrontará este miércoles en Sao Paulo.

Alemania, Brasil, Argentina y Holanda. Gran parte de la historia moderna del futbol está inscrita en esas camisetas, pero no basta con eso. Hoy, no basta con ser campeón del mundo, hay que jugar como campeón del mundo. ¿Levantará la mano alguno de ellos en la semana final de Brasil 2014? 

 

david.m.faitelson@espn.com