El color de Faitelson

El “round cero”

El “round cero” comenzó este miércoles, en una mañana nublada en el centro de Los Ángeles. Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, los dos mejores boxeadores del nuevo siglo, aparecieron sonrientes, confiados y por momentos provocativos. Iniciaron una batalla que como objetivo primordial debe recaudar la mayor cantidad de dinero jamás vista en una pelea de boxeo y en un evento deportivo de una noche. Después, tendrán tiempo de subir al ring y demostrar cuál de los dos es el mejor. Y al final, el reto y la responsabilidad más desafiante de esta “aventura”: salvar al boxeo.

Lo primero es vender. Y la pelea parece venderse sola. El Pago por Evento en Estados Unidos, que es la principal fuente de ingresos del boxeo profesional, será compartida por HBO y Showtime. La misión, vender más de 3 millones de casas a un precio que podría alcanzar un récord: 100 dólares por la función en alta definición. El resto de plata llegará vía taquilla, derrama en hotelería, casinos, restaurantes y patrocinadores.

Lo segundo es remarcar las virtudes deportivas de ambos. El récord invicto de Mayweather. Los 8 títulos en 8 divisiones diferentes de Pacquiao. La defensa de uno, el poder del otro, la velocidad de ambos. El tema más preocupante podría radicar en el estilo indescifrable de Mayweather, que muchas veces convierte las noches en catástrofes boxísticas. La otra duda destaca la edad de ambos: el norteamericano con 38 años de edad y el filipino con 36. Algunos creen que los mejores días de los dos ya pasaron.

Y el tercer rubro es el más destacado: lo que Mayweather y Pacquiao pueden y deben provocar alrededor del evento. Es una pelea más importante que el propio boxeo y fundamental para que este deporte siga con una vida sana en su futuro inmediato y lejano. La combinación atraerá incluso a gente que no es aficionada al boxeo, a un auditorio que a partir de lo que hagan o dejen de hacer Mayweather y Pacquiao puede quedarse o del pugilismo profesional. Es una buena oportunidad para alejar a los “fantasmas” de un deporte donde las comisiones, los jueces, el réferi y el casino parecen conjuntarse para no darle la transparencia que el deporte de nuestros días necesita.

La campana del “round cero” ha sonado. No sé, a ciencia cierta, quién haya sido el ganador. Quedan algunos días por delante para seguir vendiendo, ilusionando y para soñar con lo que puede ser la gran pelea del siglo XXI.

david.m.faitelson@espn.com

twitter@Faitelson_ESPN