El color de Faitelson

El reto de Decio…

Buscar un entrenador en “estado de emergencia” no representa nada nuevo para un futbol mexicano que siempre parece encontrarse en “estado de emergencia”.

El mismo Miguel Herrera surgió desde la crisis más impactante que las selecciones nacionales y el futbol mexicano han enfrentado quizá en toda su historia. En aquel momento, como cuando fue con Aguirre, con Vucetich o con Tena, el futbol mexicano actuó rápida y según ellos con efectividad ante el apremio. Hoy, no sobra el tiempo, pero sí la necesidad de un proyecto, un equipo y un nombre para reconstruir todo lo que se ha pisoteado en la última época.

Y seguro que el entrenador ideal no existe. Lo que está claro es que las selecciones nacionales requieren un hombre que, además de darle seriedad y rumbo al aspecto futbolístico, le devuelva el carácter y la personalidad de una hombre educado. Todos los extremos son malos en la vida y México contaba, hasta el domingo, como un entrenador que en su afán de pregonar por la libertad y una vida de poca disciplina, terminó siendo presa de sus características. A Miguel Herrera lo terminó “matando” el propio Miguel Herrera.

La primera lista extraoficial de candidatos para dirigir a la selección mexicana de futbol es muy interesante: Ricardo Ferretti, Pedro Caixinha, Gustavo Matosas, Víctor Manuel Vucetich, Marcelo Bielsa, Jorge Sampaoli y hasta Jürgen Klopp.

Conociendo a Decio de María, existirá un hombre clave en la conformación del nuevo aparato de trabajo en las selecciones nacionales. Ese personaje se llama Guillermo Cantú y a partir de él, se tomaran decisiones sobre el nuevo entrenador, el cuerpo técnico, los futbolistas, la relación con los medios, las concentraciones, los viajes y los juegos.

Creo que hay dos candidatos que, bajo mi gusto y preferencia, tendrían más oportunidades de darle el cambio que tanto anhela el futbol mexicano. El primero es Ricardo Tuca Ferretti, que no necesita presentación, y el otro es Marcelo Bielsa, que conoce el futbol mexicano y cuya capacidad está demostrada en otros niveles futbolísticos. El problema es que la personalidad y la disciplina de trabajo de Ferretti y de Bielsa es difícilmente adaptable a las condiciones y obligaciones que tienen las selecciones mexicanas de futbol. Si Decio quiere generar una transformación, necesitará cambiar los moldes y las estructuras para que personajes como Ferretti o Bielsa puedan volcar todo su experiencia y capacidad en beneficio de un futbol. ¿Lo podrá hacer? ¿Lo querrá hacer? ¿Lo dejaran hacerlo? Ya veremos.

david.m.faitelson@espn.com

twitter@Faitelson_ESPN