El color de Faitelson

La portería no es el problema…

El camino para Rusia 2018 ha comenzado tal y como le gusta a Miguel Herrera: con competencia.

Uno de los grandes secretos de la exitosa carrera de Miguel Herrera como entrenador y como entrenador de la selección mexicana ha sido el fomento de la competencia interna. Que nadie se sienta seguro, con derechos, privilegios o jerarquías. A la selección llegan los mejores, pero en cada puesto hay dos o tres opciones que deben contender por la posición y por la titularidad. Uno de esos sitios es la portería.

Guillermo Ochoa tuvo un Mundial destacado. Fue uno de los mejores bajo los tres postes, pero su campaña europea ha sido parte de un camino escabroso. Primero, los días en el Ajaccio francés que se debatía entre la Primera y la Segunda División, pero tenía actividad cada fin de semana. Y después lo del Málaga, sitio al que arribó amparado con un gran cartel y donde terminó confinado a la banca. Ochoa solo jugó la Copa del Rey mientras el Málaga estaba vivo en ese torneo. Ni siquiera ha debutado en la Liga de España.

Y el caso de José de Jesús Corona, que tras cierto descontento con la decisión de ser suplente en el Mundial, se mantuvo en su papel protagónico dentro del nivel del futbol mexicano.

Ochoa y Corona... ¿Quién es el mejor? ¿Quién le da más garantías a la portería y al aparato defensivo mexicano?

Miguel Herrera deja la opción abierta. Les da a los dos su lugar, reconoce que ambos tienen características únicas y les ofrece que sigan compitiendo por el puesto. Y hasta ahí.

Me parece una postura justa. Si bien Ochoa no tiene actividad, aún se le debe reconocer al esfuerzo que hizo para buscar un proceso de internacionalización que lo llevara hasta las mejores Ligas del mundo. Si bien no ha podido establecerse dentro de esas Ligas, Ochoa lo sigue intentado. Merece un reconocimiento por ello aunque no aparezca en la potería del Málaga con mucha regularidad. Y Corona ha podido sostenerse a pesar del duro golpe que significó perder la titularidad cuando faltaba poco para Brasil 2014. Ha modulado su carácter y sigue siendo un indiscutible en la portería de un equipo exigente como Cruz Azul.

Puede que Miguel Herrera tenga muchas dudas o carencias en su equipo cuando está comenzando el ciclo rumbo a Rusia 2018, pero no es en la portería. Ahí, cualquiera de los dos, Ochoa y Corona, tienen con qué responderle. Y por eso, él los pone a competir.

david.m.faitelson@espn.com
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