El color de Faitelson

El personaje del año 2014

No fue el valeroso empate ante Brasil o el haberse asomado en aquella rememorada jornada del “no era penal” ante Holanda, a la gloria que tanto persigue este futbol. Fue otra cosa, fue casi un legado: “Podemos salir de una oscuridad (en este caso futbolística) para encontrar la luz en el horizonte”.

Hubo un hombre que nos convenció de ello.

Había un par de nombres de personajes que se ganaron sus condiciones en la alta competencia.

No fue fácil, para mí, descartar a la raquetbolista Paola Longoria y al futbolista Rafael Márquez. Longoria tuvo otro año fantástico: aunque puso fin a una racha de 152 triunfos consecutivos, obtuvo medallas de oro en los Juegos Centroamericanos, ratificándose como la mejor del mundo. Rafael Márquez fue bicampeón con el León y jugó su cuarto Mundial con la selección mexicana.

Lo de Miguel Herrera es un tema de estilo, de convicción, de formas, de carácter y de personalidad. La mayor parte de los que estamos en el medio sabíamos de su potencial como entrenador, pero el resto del “mundo” conoció a un tipo que va de frente, que habla, que gesticula, que sueña, que gana, que pierde, pero que deja hasta la última gota de adrenalina y de entrega en sus acciones. Miguel el Piojo Herrera.

Recibió a una selección moribunda. Sin tiempo y con el tiempo en contra, logro “un milagro”: Que la selección mexicana rindiera cuentas satisfactorias en el Mundial brasileño. Y muchos me objetarán que, al final del día, esta selección de Miguel Herrera alcanzó lo mismo que las de sus antecesores en los últimos 30 años. Es verdad, pero aquí cuenta, el momento, la manera, los estados en los cuales Herrera tomó a esta selección y el nivel que alcanzó. La cuesta hacia arriba del Piojo era realmente dura y él, con base a sus decisiones, puso al grupo en una faceta ganadora.

Entiendo que hoy tenga retos mayores. Muy pronto, necesitará de otros resultados para justificar su trabajo, pero en la medida en la que Miguel Herrera siga siendo Miguel Herrera seguro que tendrá éxito. El Piojo nos ha dado una buena lección a todos: lo primero que hay que tener, en el futbol o en la vida, para cambiar una faceta derrotista en una ganadora es actitud. A partir de una actitud diferente, podemos construir un presente y un futuro distinto.

Para mí, no hay duda: Miguel Herrera es el personaje del año en el deporte mexicano del 2014.  

david.m.faitelson@espn.com 

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