El color de Faitelson

Las “misiones imposibles” no existen en el futbol…

Río de Janeiro.- No hay “misiones imposibles” en el futbol, así ese enunciado signifique ganarle a Brasil en el Mundial que se hace en Brasil para que lo gane Brasil.

Y ahí vamos otra vez… El juego se transforma en un mundo de especulaciones y las especulaciones son buenas y malas, depende de cómo se les palpe.

Para que México le gane a Brasil el martes en Fortaleza tienen que ocurrir muchas cosas, la mayor parte de ellas, espero, que dentro de la cancha.

No basta la actitud, la técnica, la velocidad, la disciplina para vencer a los brasileños en el Mundial que hacen los brasileños. Hace falta una buena combinación de todas esas condiciones para contar con la posibilidad de ganar y aun así, podría que no alcance por factores que no están bajo el control de Miguel Herrera y de sus futbolistas.

Creo que México tiene que salir a aprovechar la ocasión. Casi todo mundo espera que  México pierda  y algunos más esperamos que compita. Si puede forzar  a un equipo brasileño que parte de favorito, tendrá más oportunidad de acercarse al objetivo. Lo único que tiene prohibido México es no intentar nada, morirse sin haber tratado o salir a la cancha buscando que el daño sea el menor posible.

 Estoy seguro de que los aficionados mexicanos le perdonarían cualquiera cosa a este selección, menos el hecho de que no aprovechar la jornada para mostrar que el futbol mexicano ha ganado en personalidad, en orden, en disciplina, en técnica y en inteligencia para jugar este deporte que tanto apasiona nuestro pueblo.

Algunos de los momentos más memorables de la historia del futbol mexicano en la era moderna están marcados por derrotas. Derrotas en las que, sin embargo, el equipo mexicano mostró argumentos para competir, para pelear con cabalidad y para intentar, dentro de sus carencias o limitaciones, acercarse a la posibilidad del triunfo. Contra Bulgaria en 1994, mas tarde ante Alemania, en 1998 y Argentina en 2006, en todos estos casos, el equipo mexicano no se oculto detrás del “miedo” que podría significar afrontar a una selección de mayores condiciones históricas y estadísticas.

México puede y debe convertir a la “presión” en su propio aliado. Si hay alguien obligado a mejorar y a sacar el resultado, esa es la selección de casa. 

Ganarle a Brasil puede parecer una “misión imposible”. No lo es, siempre y cuando los futbolistas no lo piensen así.

david.m.faitelson@espn.com