El color de Faitelson

Entre la gloria y el infierno…

Entre la gloria y el infierno… Suena al título de una película de acción, drama, intriga y comedia. Todo eso tiene el futbol mexicano a partir de este viernes.

Me gustaría encontrar la realidad de un futbol que se despierta pensando en ser campeón mundial infantil por tercera ocasión en los últimos años y que se duerme envuelto en la pesadilla de lo que significara una reclasificación mundialista a la siguiente semana.

Ni tan buenos ni tan malos. ¿Dónde está el punto de equilibrio del futbol mexicano?

Lo que está claro es que los resultados que ha logrado en selecciones con límite de edad en el pasado reciente no se han traducido a la cancha de la selección mayor. La famosa generación del 2005 (Vela-Giovanni-Moreno-Chicharito) aún lucha por pisar con firmeza en el mundo del futbol. Los del 2011 está tratando de ganarse el respeto de sus propios clubes y el campeón olímpico de Londres se desgastó demasiado durante el vergonzoso proceso eliminatorio de México para Brasil 2014. Hay un “corto-circuito”, un rompimiento entre lo que proponen los niños y los jóvenes del futbol mexicano y los resultados que muestra la selección mayor.

Me preocupa la intranquilidad y la desesperación con la que vive y convive un futbol que se supone tiene que sonreír hacia un futuro promisorio.

Y el problema es que existe un problema y que poco o nada se hace para resolverlo porque es evidente que algunas de esas resoluciones podrían afectar el lado económico. Es decir, adecuaciones que podrían ayudar (un cambio en el formato de competencia, la vuelta a los torneos largos, el obligar bajo reglamento que los técnicos utilicen a jugadores jóvenes en la cancha, disminución del límite de jugadores foráneos, mayores requisitos para que un futbolista extranjero pueda jugar en la Liga mexicana, límite al tema de los naturalizados, un mercado libre, ausente del humillante y degradante Pacto de Caballeros) y otras más que podrían proponer expertos de cancha y de formación de jugadores. Si la Liga, si la FMF, que al final de cuentas son la misma empresa, no se dan cuenta de que el futbol hay que manejarlo distinto al de un negocio cualquiera, esa sinergia entre los resultados de las selecciones menores y el de la mayor jamás llegarán. Y entonces seguiremos desperdiciando el talento y el ímpetu de nuestros niños futbolísticos.

Entre la gloria y el infierno… Así está el futbol mexicano. ¿Cuál es la realidad?  

@Faitelson_ESPN