El color de Faitelson

El futbol mexicano no puede conformarse…

Seis Mundiales, 24 años, los mismos resultados, el mismo obstáculo, el mismo fin. ¿No es acaso tiempo de planear y de tomar decisiones distintas? O lo que es más directo: ¿No es tiempo de que personas diferentes tomen esas decisiones?

Mientras la Copa del Mundo de la FIFA atravesaba triunfal por segunda ocasión en la historia la Puerta de Brandeburgo, 11 futbolistas mexicanos fueron recibidos en Los Pinos a manera de reconocimiento por lo que la selección mexicana realizó en Brasil 2014.

Y está bien. Es indudable que México tuvo una actuación destacada dentro de los estándares que enseñó el futbol mexicano en la última época, pero también está claro que ese “éxito” no puede, de ninguna manera, tapar o distorsionar la realidad: el futbol mexicano necesita cambios urgentes en su estructura que le permitan ir por encima incluso de los resultados que se obtuvieron en el verano. No entenderlo así sería vivir en el eterno engaño o en el conformismo.

He visto con cierto asombro que Justino Compeán ya tuvo tiempo para anunciar la continuidad de Miguel Herrera como entrenador mexicano para el 2018. Excelente, me parece un paso normal, lógico, casi natural, pero hay temas mucho más delicados y profundos que el futbol mexicano tendrá que analizar para que Herrera y sus futbolistas cuenten con las “armas” necesarias para no quedarse en el mismo obstáculo del último Mundial o quizá para que la selección no atraviese por los mismos problemas y pesares que se interpusieron en su proceso de clasificación mundialista.

Para poder “agitar” las anquilosadas estructuras del futbol mexicano es necesaria la participación de todos los clubes que son, al final del día, la base de cualquier sistema futbolístico. En el tema de las selecciones nacionales, por ejemplo, si las decisiones más delicadas siguen siendo tomadas al capricho y a los intereses de un solo grupo, difícilmente se podrá avanzar en la cancha y alrededor de ella para lograr los resultados deseados. Hoy, más que nunca, hay que fortalecer a la selección con personas y mentes inteligentes que conozcan bien la cancha y los secretos más profundos de este deporte. Que la gente que se dedique a vender y a comercializar tome decisiones de contratos y quienes sepan de futbol -expertos, ex entrenadores, ex futbolistas, capacitados- tomen las decisiones deportivas.

México no puede conformarse con lo que ha conseguido en los últimos 6 Mundiales. El futbol mexicano tiene potencial para más. Llegó el momento de tomar decisiones diferentes o de que aquellos que toman las decisiones permitan que otros intervengan o quizá de buscar a las personas adecuadas para tomar esas decisiones. El futbol mexicano no puede conformarse. 

david.m.faitelson@espn.com

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