El color de Faitelson

¿Vela o el resultado…?

Hacia el final de la jornada -que puede y debe tener connotaciones históricas- no queda muy claro qué fue lo más relevante de México en la Arena de Ámsterdam… ¿El resultado o la actuación de Carlos Vela?

El 3-2 ante Holanda en la Arena de Ámsterdam es y será siempre válido, más cuando se trata de un equipo que por grandes parajes del juego mostró personalidad y sitio en el campo y que pudo reponerse de momentos donde el rival crecía y parecía apabullar. Hace más de 50 años que ningún equipo de la Concacaf ganaba en territorio holandés. Ese dato, más el sitio que ocupa el futbol holandés en la historia y muy a pesar de su paraje irregular de este momento, tiene que darle la justa dimensión al resultado. Fue un partido de preparación, sin nada de por medio, pero fue un gran resultado.

El nombre de Carlos Vela también debe emerger como una de las grandes notas de la noche mexicana en Holanda. Vela regresó a la selección y lo hizo de manera poderosa, demostrando por qué ha sido el mejor futbolista mexicano de los últimos tiempos en las Ligas más desarrolladas del mundo. Tocó pocos balones, apareció en jugadas clave y definió el partido cuando México más lo necesitaba. Ese es el Carlos Vela que ha madurado con la Real Sociedad y que apunta y amenaza con transformarse en un futbolista aun de mayores dimensiones. Hoy por hoy, tiene un nivel diferente al de sus compañeros y puede ayudar a fortalecer una selección que cada día parece depender más del talento y de la alta competencia que pueden ofrecerte los jugadores que actúan en las mejores Ligas del mundo.

¿El resultado o Carlos Vela? Aunque lo primero pudo ser consecuencia de lo segundo podemos cometer una grave omisión… No reconocer que en algún momento de la primera parte, sobre todo en los primeros 20 o 25 minutos del partido, México mostró una gran condición, digamos que la condición soñada de enfrentar al máximo nivel a selecciones del tamaño de Holanda.

Sea como sea, con el resultado como las “ocho columnas” o la actuación de Vela, queda claro que este tipo de partidos son los que debe procurar el futbol mexicano para continuar en su proceso de crecimiento. Hay que volar, ir, jugar, confrontar y pelear en la cancha como lo hizo México anoche en Ámsterdam.

Bienvenido, Vela, bienvenido el resultado y bienvenidos esos momentos de personalidad y de alta competencia que tanto anhela el futbol mexicano.

david.m.faitelson@espn.com

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