El color de Faitelson

Selección mexicana: El futuro sin presente…

Nunca nadie en la historia del futbol mexicano ha planificado una selección pensando en el futuro, pero podrían existir algunos motivos para suponer que la lista que Miguel Herrera dará a conocer en las próximas horas tenga un sentido más válido para el mañana que para el hoy.

Y no tengo la más remota idea si será debido a un asunto de “planificación”, de “necesidad”, de “urgencia” o una mezcla de todo. La realidad es que Herrera ha confeccionado una lista con lo que tiene, con lo más notable de una generación que ha dado pocos éxitos en selecciones mayores, que tiene algunos problemas de personalidad, de disciplina, que atravesó por una de las crisis futbolísticas más profundas en la historia de este deporte para México.

No sobra ni falta nadie. Pero a pesar de todo, podría vislumbrarse una “luz” en ese horizonte que ha sido obscuro para el futbol mexicano en la última época. Jugadores como Carlos Peña, Raúl Jiménez, Isaac Brizuela, José Juan Vázquez, Héctor Herrera, Marco Fabián, Héctor Moreno, Diego Reyes, Alan Pulido y hasta el mismo Javier Chicharito Hernández podrían ser una apuesta para Rusia 2018 o para Qatar 2022. Todos ellos son elementos con una amplia capacidad física y técnica que por su edad y condiciones, pueden continuar con su proceso de crecimiento.

Según lo que ha se ha filtrado, la noticia más impactante en la lista de Miguel Herrera podría radicar en Carlos Salcido, un futbolista que no ha atravesado por su mejor momento y que fue parte, junto con su equipo –Tigres- de uno de los fracasos más estrepitosos de la temporada. Pero Salcido es un futbolista de grandes atuendos y condiciones, uno de esos personajes que no necesitan demasiado para marcar diferencia en la cancha. Salcido no es sorpresa. Es garantía de un jugador que puede amalgamar a un grupo de futbolistas jóvenes y darles fuerza y personalidad.

Nadie espera que México trascienda entre los mejores, pero existe siempre una presión interna, basada en el negocio, los intereses que rodean a la selección mexicana, y la pasión y los sueños del aficionado mexicano. Miguel Herrera tendría todo el derecho de decir: vamos a probar con jóvenes, que tomen experiencia, aprendamos, trabajemos y armemos un gran equipo para el Mundial del 2022. Claro y seguro que antes de que termine de pronunciar la última frase, ya sería un técnico desempleado. 

david.m.faitelson@espn.com

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