El color de Faitelson

Más “Santos” que nunca…

Sentí una profunda emoción cuando el joven portero Julio González detuvo el penalti que convirtió en gloria la húmeda, torrencial y dramática noche de futbol en Torreón. El Santos levantaba el título de la Copa MX, cuyo valor puede ponerse en entredicho, pero de ninguna manera el trabajo y el desarrollo que Santos ha tenido en los últimos años.

Y puede que algunas voces hayan aparecido alrededor de este triunfo en la Copa para recordarnos que el equipo santista ha ligado siete jornadas sin victoria en el torneo y que su clasificación puede depender incluso de un tercero. Que el éxito del martes por la noche ni siquiera garantizará la continuidad de Pedro Caixinha como entrenador.

Me parece que estamos ante un escenario distinto. Ninguna otra organización del futbol mexicano ha tenido tan notable crecimiento en el futbol mexicano en los últimos 30 años. Un equipo pequeño que jugaba en un estadio pequeño en una economía mediana y que creció a niveles desproporcionados, hasta convertirse en protagonista de nuestro futbol. Primero fue bajo el auspicio de Grupo Modelo y luego apareció la figura de Alejandro Irarragorri, quien ha tenido la capacidad para encontrar los apoyos económicos y deportivos, tomar las decisiones adecuadas, rodearles de las personas idóneas y devolverle a Santos el rumbo con el que había redireccionado su historia a finales del siglo anterior.

Irarragorri ha tomado algunas de las decisiones más trascendentes en la historia moderna de esta institución: fue el hombre que empujó y logró la construcción de un nuevo y moderno escenario. Fue también el personaje clave en la desvinculación de Grupo Modelo y en la búsqueda de capitales locales para afianzar al equipo. Santos se comporta hoy casi como una entidad europea, donde la disciplina, el trabajo y la planeación están por encima de la improvisación de otros en la misma Liga. El resultado ha sido evidente: fuerzas básicas que producen futbolistas, extranjeros de altísimo nivel y de gran espectacularidad que han jugado en la camiseta verde y un equipo ganador.

No hay Copas de primera o de segunda categoría. Las vitrinas de los grandes clubes siempre tienen espacio para Copas. Y Santos, en las últimas tres décadas, ha sido un equipo de alto protagonismo en la cancha. Felicidades para su gran afición, para los jugadores, para Don Pedro, para Alejandro, para Alberto Canedo y para todas las personas que hicieron del futbol, en La Comarca, otra vez, un auténtico “santuario”.

david.m.faitelson@espn.com

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