El color de Faitelson

Ronaldinho: todo un “Gallo”

Cuesta trabajo creer o aceptar que se trate del mismo equipo que hace solo algunos meses estaba intervenido por las autoridades, con el dueño prófugo, endeudado y a punto de desaparecer. Un equipo que no podía pagarle a tiempo la quincena a sus futbolistas se dará el lujo de presentar esta semana a uno de los grandes nombres en la historia del futbol mexicano. Cuentos y relatos casi asombrosos que solo el futbol mexicano puede relatar.

El nuevo Gallos Blancos del Querétaro, hoy bajo la tutela del poderoso grupo empresarial Ángeles (Don Olegario Vázquez Raña y Olegario Vázquez Aldir), ha anunciado la contratación de Ronaldinho, un futbolista con un historial excepcional, que incluye pasajes memorables en la selección brasileña, el Barcelona y el Milán y en el futbol de su país. Ronaldinho estará en México a los 34 años edad.

Al mismo tiempo en que ha adquirido un valor altamente mediático, capaz de atraer la atención del mundo futbolístico, el Querétaro ha tomado, ciertamente, un riesgo. La pregunta es: ¿de qué tamaño es ese riesgo? Ronaldinho puede ofrecer aún jornadas maravillosas de su futbol o puede relajarse y suponer que su simple nombre y fama les son suficientes para sobrevivir en una Liga que no tiene demasiados parámetros para medirse internacionalmente.

La historia del futbol mexicano reconoce nombres y momentos similares: el de Emilio Butragueño, por ejemplo, que resultó en todo un éxito deportivo y económico en el Celaya o el de José Dirceu Guimarães, aquel gran brasileño que terminó jugando solo seis meses en el América. Bebeto, Piojo López, Zamorano, Guardiola, Michel, Martin Vázquez son otros ejemplos del pasado reciente. En otras épocas, el polaco Gregors Lato, los españoles Pirri y Asensi y el argentino Rubén Ratón Ayala, todos ellos futbolistas que parecían estar en un nivel mayor al que proponía en su momento el futbol mexicano. Algunos entregaron más de los que en realidad se esperaba de ellos. Otros, quedaron a deber.

Ronaldinho no deja de ser una apuesta interesante. Su futbol o lo que queda de su futbol, su profundidad, su inteligencia, su magia y su alegría ahora en las canchas mexicanas. El fenómeno económico promete ser interesante. Solo el tiempo nos dirá si lo de Gallos Blancos fue una buena decisión o no. Por ahora, es buena, muy buena. Nos han convertido en realidad el sueño de un futbolista de otros niveles jugando en los campos mexicanos. Disfrutémoslo.  

 

david.m.faitelson@espn.com

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