El color de Faitelson

Un México “muy verde…”

Si Miguel Herrera pretendía que su equipo fuera “muy verde” ante Brasil, lo logró. México se ve muy, pero “muy verde” para la Copa América que esta a días de comenzar.

Pero antes de pasar a temas futbolísticos, habría que detenerse en la conducta o mejor dicho en “el negocio” que Miguel Herrera acordó con un partido político para darles su apoyo. Y en ese sentido tampoco se trata de hacer un drama por el tema. Herrera tiene el derecho de sentir, tener y expresar una voluntad política. Lo hace, además, desde una red social que le pertenece (Twitter) y punto, pero me parece que un entrenador nacional debe estar consciente de su poder, de su responsabilidad y del momento que vive su país. Y él no lo fue cuando recibió el cheque o la promesa de algo a través de un partido político. Fue irresponsable para con su imagen pública, para con su fuero de entrenador. A mí, la verdad, la opinión política de Miguel Herrera me “vale madres”. Me interesa cuando habla de futbol y el domingo, ante Brasil, yo esperaba que hablara de futbol.

Herrera fue un jugador de mediana a baja personalidad en la cancha, un “corriente” que corría por el campo y que no tenía el respeto de la mayor parte de sus compañeros y rivales. Nadie le está pidiendo que de “la noche a la mañana” se convierta en un tipo inteligente. Miguel Herrera es inteligente para ver el futbol.

Vamos a la cancha. Ahí es donde México se vio “muy verde”, con un equipo de graves carencias defensivas, dudas con Ayala y Domínguez, un medio campo que no genera futbol, delanteros estáticos que no poseen un peso trascendente y un solo futbolista capaz de generar cierto peligro llamado Jesús Tecatito Corona.

México no tiene dos selecciones competitivas. Tiene una que está destinada a la Copa Oro. Tiene la ventaja de competir en dos confederaciones diferentes, pero lo está desperdiciando. Y lo está haciendo porque no tiene la capacidad de generar más y mejores y futbolistas. Y no la tiene porque los clubes trabajan poco y mal y porque la Liga está inmersa en una mentalidad, donde lo importante es generar espectáculo y emoción, por encima del rendimiento técnico.

En un domingo donde tienes la oportunidad de medir fuerzas con Brasil, en Brasil, Miguel Herrera tendría que estar preocupado por eso. Por la incapacidad del futbol mexicano de poder armar dos selecciones que en realidad puedan competir y no por sus tendencias políticas, sus colores favoritos o por sus negocios. 

 

david.m.faitelson@espn.com

twitter@Faitelson_ESPN