El color de Faitelson

Mete "Chicharito" en “problemas” al Madrid…

Javier Chicharito Hernández está empeñado en complicarle la existencia al Real Madrid.

Una semana fantástica, con grandes actuaciones, entrega, goles y triunfos le han permitido al futbolista mexicano “salir a flote” cuando la temporada agonizaba y cuando las oportunidades, en apariencia, se habían terminado para él.

Chicharito ha revivido y junto con él, una presión con la que el Madrid no contaba hasta hace poco: la duda sobre si debe jugar con mayor regularidad y la duda sobre si debe hacer efectiva la opción de compra que tiene por el futbolista con el Manchester United.

“Solo Dios sabe si habré de jugar un año o más en el Madrid”, dice Javier Hernández.

El Real Madrid debe tomar una decisión administrativa en las próximas horas, el jueves para ser más exactos, sobre si hace valida la opción de compra de unos 20 millones de euros por el futbolista mexicano. La cuestión económica no es problema. La cuestión futbolística es la que permanece bajo la lupa.

Pero irónicamente, en las últimas horas, el balón ha podido cambiar de posición y de pies. Es Javier Hernández quien debe tomar la mejor decisión a pesar de que el Madrid intente comprar su carta y prometerle un “nuevo futuro” en el equipo, entendiendo que ese “nuevo futuro”, sea como sea, será siempre en un papel de suplente.

El Chicharito ha mostrado condiciones casi innatas para competir, basado en su disciplina, concentración y entrega.

Que si es mejor o peor que el francés Karim Benzema, su competidor en la posición, yo contestaría que es diferente y que puede aportarle otros fundamentos al equipo. Pero la decisión deberá ser solo suya. Mantenerse más tiempo en el Real Madrid podría ser la ilusión de cualquier futbolista, pero aceptar que podría volver a escenarios donde la cancha se alejara de sus posibilidades es otra realidad.

Ya hace algunos meses, en la amargura de la banca, el ex jugador del Manchester United razonaba y entendía que debía tomar un camino que le diera un rumbo definitivo a su carrera europea. A los 27 años, no hay tiempo que perder: un futbolista debe permanecer el mayor tiempo posible en el campo de juego, pero lo minutos en una cancha como la del Madrid se duplicaban en la trascendencia de su grandeza y competitividad interna.

Por lo pronto, Javier Hernández ha hecho lo que tenía que hacer: sembrar la duda en el Madrid y volver a tener el balón en sus pies.  

 

david.m.faitelson@espn.com

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