El color de Faitelson

Messi: el Olimpo está en Maracaná

Río de Janeiro, Brasil.- Hay quienes han esperado el domingo 13 de julio con mucha impaciencia. Lionel Messi es uno de ellos.

El Cristo Redentor del Corcovado amaneció este jueves cubierto de nubes y bajo una torrencial lluvia, pero la tormenta ideal, la “tormenta perfecta” debe ocurrir el domingo cuando la cancha y el futbol reclamen a un legítimo campeón del mundo.

Y todos los elementos parecen estar en su sitio: Alemania y sus grandes condiciones como equipo, Argentina y su espíritu inquebrantable y, por sobre todas las cosas, Lionel Messi, el mejor futbolista del mundo que debe aparecer en el escenario que todos quieren verlo.

La jornada en Maracaná no solo puede presenciar la coronación de un nuevo campeón, de paso, atestiguará la elevación de Messi al Olimpo de los “semidioses” del futbol. Si con todo lo que ha ganado aún alcanza para generar ciertas dudas, lo que ocurra el domingo podría ser la culminación que debe colocar su nombre como futbolista en el mismo sitio de referentes legendarios como Pelé y Maradona.

Messi puede marcar la diferencia, pero quizá no solo en el hecho de quién sea, finalmente, el campeón. Messi puede marcar diferencia incluso en la manera en la cual juegue y se recuerde al campeón. Argentina ha mostrado una faceta que se apega más a una condición de fuerza, músculo y espíritu. El miércoles, en Sao Paulo, durante la semifinal, apareció la Argentina de Mascherano y no la Argentina de Messi. ¿Cuál aparecerá el domingo?

Messi no está en el mejor de los niveles que alguna vez mostró su carrera. Ni física ni futbolísticamente se encuentra en esos sitios, pero prevalece la idea de que puede resurgir en cualquier momento y tomar el sitio que le corresponde. Messi es y será el principal de los 22 futbolistas que salte a la cancha y el único con la capacidad y las dimensiones para transformar el script que coloca a Alemania como favorito o a Argentina para ganar basado en condiciones estrictamente defensivas.

El “factor Messi” jugará su propio partido el domingo. Antes, durante y después del juego, Messi tendrá el balón en los pies y la gran ocasión de colocar su nombre en el único sitio donde no ha figurado.

Maracaná espera su cita con la historia. Maracaná espera a Alemania, Argentina y a Messi.

 

david.m.faitelson@espn.com 

twitter@Faitelson_ESPN