El color de Faitelson

Ni Messi ni Cristiano… ¡Es Carlos Vela!

Ni “diamante” ni “joya” ni tampoco el “eslabón perdido”.  Dejémoslo en una “Vela” encendida que puede terminar calentando el horizonte de una selección.

Los éxitos y fracasos futbolísticos de México se basan en el trabajo de conjunto. No hay una figura individual -por más que haya sido un jugador reconocido en los altos niveles del futbol de España- que pueda marcar una diferencia abrumadora.

Carlos Vela está de regreso en la selección mexicana de futbol y con él algunas de las cualidades que le han llevado a convertirse en el mejor futbolista mexicano en el extranjero de la última época: 43 goles en las tres más recientes temporadas de la Liga de España, una producción que tuvo su punto medular el torneo pasado, donde sumó 16 tantos y 11 asistencias y donde presumió, además, el mayor porcentaje de participación en los goles de su equipo. Un jugador mexicano en una de las Ligas más demandantes del mundo que tiene, para empezar, actividad y que además ofrece números sanos para tratar de alimentar con ello a una selección que en su último examen mundialista fracasó en sus aspiraciones de llegar más lejos en el evento debido a la falta de calidad.

Vela puede agregarle calidad a la selección mexicana de futbol, pero necesitará del trabajo de conjunto para que esa calidad se vea reflejada en los resultados de la cancha.

El desgastante proceso para que Carlos Vela volviera a la selección solo se explicaba de una manera: la escasez de talento que tiene el futbol mexicano en la cancha. Siempre fue más fácil suplicarle a Carlos Vela que trabajar para producir otro Carlos Vela.

El tema de la adaptación a la selección no me parece que sea demasiado problema. Vela es un profesional, debe actuar como un profesional importante de la Real Sociedad y de la Liga de España. Y los futbolistas a su alrededor sabrán darle el trato y el cobijo que él necesita. La figura de Miguel Herrera promete ser importante: el técnico es un especialista en las buenas relaciones con los jugadores. Herrera sabrá cómo provocar que Vela encuentre las condiciones propicias para sumar.

México no tiene un Messi, un Cristiano, un Neymar o un Robben que pueden transformar las aspiraciones completas de una selección. Vela puede aportar, pero hasta ahí. Lo demás, dependerá de qué tanto pueda conjugar su talento y modular su irascible carácter en beneficio de un equipo de futbol que viste de verde.  

 

david.m.faitelson@espn.com

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