El color de Faitelson

Maleducados…

Es una cuestión de educación.
Nada más.

Río de Janeiro, Bra.- No tiene que ver con el futbol y mucho menos con la idiosincrasia, la cultura o la picardía de un país. Es una cuestión de educación y aquel que no lo entienda es un maleducado y nada más.

¿Qué tiene que ver el futbol con un grito ofensivo (aunque no tenga una connotación homofóbica como dicen algunos) como el que promulgan ciertos aficionados cuando el portero rival hace un despeje de meta? Nada, porque tampoco se trata de una jugada clave en el partido y aunque lo fuera, tampoco se trata de un término que en mi educación, y en la educación que yo les proveo a mis hijas en casa, utilizo para expresarme.

El futbol debe ser un sitio que albergue alegrías, emociones, solidaridad, sentimientos, pero no un lugar que se utilice  para ofender o discriminar a alguien. E insisto, aunque al final puede que para ciertos aficionados mexicanos no tenga una connotación homofóbica o excluyente, para otros mexicanos, como yo, sí que la tiene y no es el ejemplo que yo quiero y debo escuchar en una tribuna de futbol.

La postura de algunos aficionados en las redes sociales me confirma que uno de los grandes problemas de nuestro país es la educación, una educación que ha sido utilizada como arma para mantenernos sometidos durante años y años. Esos mismos aficionados que no permiten debatir sobre un tema polémico, que insultan, que agreden, esos mismos que extienden los brazos y sueltan el grito a pulmón abierto. Esos aficionados terminan avergonzándome como mexicano.

¿Y qué hace el futbol mexicano como empresa, como organización, como Liga? Nada. Infames las declaraciones de Héctor González Iñárritu (el director de Selecciones Nacionales) y peor aun, la postura del entrenador Miguel Herrera. Esperaba más de los dirigentes y del entrenador, porque parecía el momento oportuno para comenzar una campaña de concientización sobre la educación que hay que tener en las tribunas. Hoy se grita esto, mañana le pegan a otro y pasado mañana se manifiestan con  algún tono racista, y el futbol mexicano, cruzado de brazos.

Los mexicanos tenemos una gran y profunda cultura, que se origina en nuestros antepasados indígenas, dueños originales de nuestra tierra, que se matizó y se agrandó en la conquista y que finalmente nos brindó un país orgulloso de sus tradiciones, con una imponente belleza geográfica, con escritores, poetas, músicos, artistas, pensadores, científicos, médicos, con una libertad de culto y con una diversidad racial que nos han convertido en la gran nación que somos. Un estúpido y majadero grito de algunos aficionados al futbol no deben ser nuestra imagen hacia el mundo.  

david.m.faitelson@espn.com

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