El color de Faitelson

Ganar o ganar…

La mala noticia para la selección mexicana es que no ha hecho nada aún. Ni el triunfo agónico y polémico sobre Costa Rica y ni siquiera una victoria contundente este miércoles sobre Panamá habrá significado algo si no gana el domingo la Copa Oro.

Puede que la percepción haya cambiado a raíz de los contratiempos que encontró en la fase de grupos y tras la mejoría que mostró en su funcionamiento ante la selección de Costa Rica, pero todo sigue igual. A diferencia de lo que el juego puede valer para una selección como Panamá, para México, ganar es un requisito.

Y el mismo precio tiene la jornada de media semana en el Georgia Dome para Estados Unidos, con la diferencia de que, hasta por una cuestión coyuntural, afrontan un ambiente distinto a su alrededor. Después de todo, la presión mediática de los estadunidenses cuando juegan al futbol y cuando enfrentan jornadas decisivas, siempre es distinta a la de México.

Pero sería un error que México pensara en la jornada del domingo antes de resolver lo de hoy. Panamá ha crecido en tamaños futbolísticos en la última época y aunque a sus jugadores le falta presencia, fogueo y roce en las mejores Ligas el mundo, es un país con un amplio carácter competitivo en materia deportiva. En el último proceso eliminatorio de la Concacaf, desperdició una oportunidad maravillosa y casi mágica de hacer historia eliminando al favorito México y acercándose a la posibilidad de clasificarse por primera vez a una Copa del Mundo. Los panameños -que le ganaron dos partidos a México y lo eliminaron de la pasada Copa Oro- han ganado en experiencia y tienen un entrenador serio y trabajador como el colombiano Hernán Darío Gómez además de jugadores explosivos y peligrosos como Blas Pérez y Luis Tejada.

México es y será favorito hasta el minuto final del partido. Cuatro futbolistas mexicanos -Oribe, Maza, Jonathan dos Santos y Carlos Vela- está a una tarjeta amarilla de recibir una suspensión y por la cabeza de Miguel Herrera ronda la idea de que el equipo funcionó mejor cuando Esquivel sustituyó a Herrera y Tecatito Corona a Vela, pero ello no significa que haya cambios en la alineación. La tercera baja por lesión -tras la de Moreno y Chicharito- se ha confirmado en Yasser Corona y aún se duda en que Giovani dos Santos esté listo para volver al campo de juego. Pero nada, nada de eso es pretexto para no sacar el boleto a la final del domingo en Filadelfia.

México sabe que la jornada tiene sus riesgos. Que el precio y las repercusiones de una derrota son mucho más caras y atemorizadoras que las de una victoria, que no significa aún nada. México debe ganarle a Panamá, e incluso así no habrá ganado nada.

La “nota del día” en Toronto: México le gana a Argentina en tiempo extra en el inicio del basquetbol panamericano.

david.m.faitelson@espn.com

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