El color de Faitelson

En Fortaleza no hay fortaleza…

Fortaleza, Brasil.- Aunque suene algo contradictorio, lo que menos hay aquí es fortaleza… Lo que más hay es fragilidad, nervios, reservas, inquietud y por qué no, algo de temor.

Felipao tiene miedo”, me dice Marcio, el vendedor de periódicos del puesto de la esquina de Joao Contreras y Rua de Copacabana mientras observa la televisión con la comparecencia del entrenador brasileño ante los medios en vísperas del choque ante México.

“México es un equipo bien organizado, está motivado y son unos guerreros”, decía Felipao, quien debe ser uno de los personajes con mayor presión en esta Copa del Mundo.

Y puede que el término exacto no sea “miedo”, pero en su rostro y en sus palabras hay cierta precaución por lo que puede ocurrir este martes en “El Castelao” de Fortaleza.

Brasil no solo busca su clasificación a la fase de los octavos de final. También quiere convencer a sus aficionados, a su pueblo y al mundo de que tiene los argumentos para contender por el título mundial. Alemania, Italia, Holanda, Francia y la propia Inglaterra, otros de los aspirantes a la cita del Maracaná el 13 de julio, ya mostraron argumentos. El triunfo brasileño de la jornada inaugural fue flácido y amargo.

¿Es México es el objetivo ideal para cambiar la impresión que dejó Brasil en la cancha? Los brasileños no están nerviosos, pero sí precavidos. Están conscientes de que la selección de Miguel Herrera mejoró con respecto a su pasado reciente y que el 1-0 ante Camerún no fue el reflejo de lo que ocurrió en la cancha. Felipao recurre a la memoria fresca: la Copa Confederaciones de hace un año. El 2-0 brasileño en aquel partido: “México se para bien en la cancha. Tendremos que ser pacientes”, dice.

La prensa brasileña se transporta a la final de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en el Estadio de Wembley, con todo lo que esa derrota significó. Oribe Peralta respondió bien cuando los periodistas brasileños lo indagaban: “Trataremos de complicarle la vida a Brasil”, dijo el ahora jugador del América.

Los brasileños saben que necesitan ganar y gustar, pero sin olvidar que el convencimiento futbolístico es fundamental ante su pueblo. Y México se sabe inferior a Brasil en cuanto a futbol, recursos técnicos, historia y al hecho de que juega como visitante, pero sabe que jugando con inteligencia y orden puede complicarle la jornada al gran favorito.

En Fortaleza no hay fortaleza… Hay temor… Y de ambos lados. 

 

david.m.faitelson@espn.com

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