El color de Faitelson

“La Final soñada…”

No hay milagros, ni es una cuestión fortuita. Lo que hay es trabajo, buenas decisiones, responsabilidad y profesionalismo.

No era la Final soñada, pero Querétaro y Santos terminaron coleccionando los méritos de una campaña marcada por la medianía y la irregularidad en el futbol mexicano. Hoy, están en la Final y cualquiera de los dos será un digno campeón.

Más allá de los futbolistas que son y serán siempre la parte medular de este juego, hay otros nombres que han sido claves en el arribo de Gallos Blancos y de Santos a esta Final: Alejandro Irarragorri, Pedro Caixinha, Olegario Vázquez Aldir, Arturo Villanueva, Joaquín Beltrán y Víctor Manuel Vucetich. A partir de ellos, no solo se tomaron decisiones deportivas que terminaron siendo elementales, también se dieron pasos a nivel corporativo que le permitieron a Querétaro y a Santos subsistir y afianzarse como entidades futbolísticas.

Ya nadie se acuerda que hace menos de un año, Gallos Blancos “se hundía” en la corrupción del malogrado grupo de Oceanografía. La aparición de Grupo Imagen, comandado por Olegario Vázquez Aldir terminó dándole otro rumbo a la organización. Y luego, una dirigencia también joven con Villanueva y Beltrán que tomaron las decisiones adecuadas, una de ellas, traer Víctor Manuel Vucetich. A partir de Vucetich, Gallos Blancos encontró métodos en el vestidor y en la cancha para transformar una temporada que había arrancado con seis derrotas en los primeros 10 encuentros. Y a la decisión de traer a Vucetich habría que agregar, anteriormente, la de Ronaldinho, el legendario futbolista brasileño que ha servido tanto en la cancha –por algunos momentos- como en la parte comercial.

Lo del Santos también viene respaldado por una historia de grandes y delicadas decisiones. Alejandro Irraragorri es el “padre” de este equipo. Primero, por lo que generó desde los días en que trabajaba para Grupo Modelo. El nuevo estadio, el crecimiento del Santos y después, cuando el consorcio cervecero se vende y decide desprenderse del equipo, Alejandro fue esencial para que Santos no se desmoronara y luego la decisión de traer a un entrenador como Pedro Caixinha.

Y aquí los tiene: Gallos Blancos y Santos, la Final del Clausura 2015. Los dos equipos guardan una historia sui géneris, un mensaje y hasta un aprendizaje: el trabajo, el profesionalismo y las buenas decisiones son capaces de llevarte a cualquier parte.  

 

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