El color de Faitelson

Descubrimientos y redescubrimientos

Fue o pudo haber sido una tarde de “descubrimientos” o “redescubrimientos” en el Estadio Jalisco.

El primero y el más urgente de todos: la violencia existe en las tribunas del futbol mexicano y es un tema inaplazable para quien tome las riendas de la Federación en las siguientes semanas y para todos y cada uno de los clubes que conforman a este futbol.

La segunda revelación de la jornada es Chivas. Como equipo de futbol, ha tenido una asombrosa recuperación. El domingo mostró que no solo es un cuadro ordenado en temas defensivos, sino que también puede atacar y hacerlo con fundamentos y determinación.

El tercer hallazgo del día se refiere a un futbolista. Marco Fabián tiene el futbol y las condiciones para marcar diferencia en la cancha. Hace tiempo que debería jugar en un futbol de mayores alcances.

Y el cuarto es contundente: El Atlas es un “equipo pequeño”, porque cuando afronta empresas grandes lo hace siempre como un “equipo pequeño”.

Y entre los descubrimientos y redescubrimientos hay varias precisiones que hacer: la violencia que ya es insoportable en las calles de nuestro México no puede apoderarse de las tribunas del futbol mexicano. Las llamadas “barras bravas” debe prohibirse en los campos de futbol porque lo único que van a hacer es a violentar escenarios donde deben imperar las familias y la sana convivencia. Urge que los clubes las terminen desmembrando y urge también que los diputados y senadores trabajen en leyes más estrictas para aquellos que van a los campos de espectáculos deportivos a provocar desmanes.

Chivas es hoy otro equipo de futbol. Es un semifinalista que tiene grandes opciones de terminar como campeón. Y lo ha hecho basado en el trabajo de sus jugadores, en la aportación de su entrenador y en el orden que le ha dado Néstor de la Torre en la oficina.

El tema de Marco Fabián es muy interesante. Es un futbolista con grandes aptitudes, que necesita mayor regularidad. Él puede brindarnos muchas jornadas como las del domingo, pero está en su mente, no en sus piernas.

Y lo del Atlas, es evidente. El equipo ha vuelto a empequeñecer en los momentos donde sus verdaderos aficionados esperaban cosas grandes de ellos. El Atlas ha tirado por la borda una época donde tenía a su alcance la oportunidad de competir por la Libertadores y donde buscaba romper un larguísimo ayuno de títulos en el futbol mexicano.

Domingo de descubrimientos y redescubrimientos en el futbol mexicano.

 

david.m.faitelson@espn.com

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