El color de Faitelson

La Copa Oro, el "Piojo" y el riesgo…

Miguel Herrera entiende muy bien las “reglas del juego” y así como parece enviar un mensaje contundente para sus futbolistas de la necesidad y casi obligación que tiene México por la Copa Oro, también, se mete en un terreno peligroso: ofrecer su “cabeza” en un futbol donde quienes toman las decisiones son los mismos que hacen los negocios es, sin duda, un reto comprometido y arriesgado.

“Vamos a ganar la Copa Oro y clasificar a Confederaciones… Solo así puedes seguir en tu cargo”.

La frase de Miguel Herrera suena lapidaria. Espero que exagere y que el mensaje haya sido para alentar el orgullo de sus dirigidos y hacerles saber de la importancia que tiene el torneo del próximo verano en Estados Unidos. Pero en un futbol que se mueve de acuerdo a las ganancias y a las pérdidas y entendiendo además que la clave está en clasificar a la Copa Confederaciones, un evento que se realizará en Rusia un año antes del Mundial y que es, además, un torneo oficial de FIFA, el reto, sin duda, sube de tono.

Lo último que puede hacer un entrenador nacional es poner el riesgo el negocio televisivo que significa la selección mexicana. Lo probó en su momento Bora Milutinovic, Enrique Meza, Hugo Sánchez, el Chepo, Vucetich y otros más.

Pero yo creo también en las formas y me niego a pensar que un proyecto tan ambicioso como el que encabeza Miguel Herrera pueda finalizar de no conseguir el objetivo en una Copa Oro. El torneo no será sencillo. Estados Unidos buscará en casa asegurar el pasaje para la Confederaciones y Costa Rica, aun sin un entrenador definido, promete jugar con la inercia de Brasil 2014. Si México pierde, si fracasa, habría que analizar la manera en la cual ocurrió para tomar una decisión.

El futbol mexicano está lleno de esos parajes y situaciones donde la continuidad es lo último que se toma en cuenta. Miguel Herrera debe saberlo. Lleva un largo tiempo en el medio y también otro buen tiempo trabajando para sus “jefes”, que son los mismos “jefes” de la selección y del futbol mexicano. Herrera es parte fundamental de los negocios. Si él no es capaz de sostener un negocio ++como lo es la Confederaciones++ será llamado a cuentas.

El escenario no deja de ser peligroso, pero bueno, está claro que un entrenador de México es uno de los mejor pagados del continente y con una buena cotización en el mundo del futbol. El puesto tiene sus riesgos y Miguel Herrera los conoce bien.  

 

david.m.faitelson@espn.com

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