El color de Faitelson

Condenado al fracaso...

Sé muy bien cómo y cuándo terminan estas historias de anhelos y sueños del futbol mexicano. Espero, esta vez, equivocarme.

El América tiene ya un objetivo: ganarle al campeón de Asia y así probarse a sí mismo y a la Liga que representa ante el campeón de la Champions, el histórico Barcelona en el Mundial de Clubes.

La pregunta tendría que ser: ¿Cuál debe ser la prioridad del América en el 2015: recuperar el título de la Liga MX o concentrarse en la actuación que tanto ha esperado el área futbolística y el futbol mexicano en el Mundial de Clubes? Puede intentar hacer las dos cosas. Puede perderse ambas por su voracidad.

La complejidad del Mundial de Clubes radicará primero en ganar el juego de los cuartos de final ante el campeón de Asia (dos equipos del golfo pérsico, un chino y un japonés se encuentran en las instancias definitivas). Si el América cree que tiene ganado ese primer juego, jamás verá al Barcelona. Si lo toma con seriedad, se prepara bien, busca los tiempos adecuados para el largo viaje y para la aclimatación horaria, puede tener oportunidad de alcanzar el ansiado choque de semifinales ante el Barcelona de Messi, Neymar y Luis Suárez. Y ahí, sin tener mucha oportunidad de vencer, puede mostrar las bonanzas y avances de la Liga MX.

El problema está centrado en que no hay una planeación específica para afrontar el Mundial de Clubes. Los equipos mexicanos (11 en la historia) se lo han tomado de forma relajada y no como una empresa seria donde realmente puedes y quieres medirte ante niveles más desarrollados.

Yo casi conozco el desenlace de esta historia: el América será presionado a jugar la Liguilla y ahí, mientras piensa en sus necesidades domésticas y mientras planea la travesía al lejano oriente, va a encontrar distractores que le podrían conducir al fracaso, incluso, en los dos eventos.

Tampoco espero que Ricardo Peláez salga mañana y diga categóricamente: “Señores, renunciamos a la Liga para concentrarnos en el partido de cuartos de final del Mundial de Clubes y luego en el choque ante el Barcelona”. El América no puede hacer eso y mientras un equipo mexicano no tenga ese atrevimiento, difícilmente dará de qué hablar en un Mundial de Clubes.

Damas y caballeros, no me gustaría decirlo, pero el América parece condenado al fracaso, porque buscando el Mundial de Clubes descuidará la Liga y buscando la Liga descuidará el Mundial de Clubes. 

 

david.m.faitelson@espn.com

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