El color de Faitelson

‘Chicharito’, sin desperdicio…

Han sido largas, frías, vacías y hasta angustiosas jornadas en la banca del Real Madrid, pero estoy seguro de que algo bueno podría salir de todo esto.

Javier Hernández entrelaza sus manos y se las lleva a la boca para buscar en el vaho una forma de calentarse en el banco de suplentes del mejor equipo del mundo. El futbolista mexicano de mayor impacto en los últimos 10 o 15 años pertenece al club campeón de Europa y del mundo, pero no juega, lo hace cuando sobran algunos minutos o cuando el partido está ya perdido, como sucedió hace dos semanas en el Vicente Calderón ante el Atlético.

Ciento noventa minutos en la Liga, 180 minutos en la Copa del Rey y 168 minutos en la Champions. Para Carlo Ancelotti, el DT del Real Madrid, Chicharito no es una opción. Lo tiene ahí porque es un chico positivo, que se entrega, que trabaja, que no se queja y porque piensa que en un momento de emergencia  le podría ayudar, pero hasta ahí. En un equipo que presume una de las nominas más elevadas en talento y en dinero de todo el mundo —Cristiano, Benzema, Bale, Jese, Isco, Illaramendi, James—, el mexicano parece ser solo una figura decorativa en el banco.

Pero el tiempo se agota para todos. Para el Madrid, que en el verano tendrá que hacer válida o no la opción de compra que tiene por el jugador aún propiedad del  Manchester United y para el propio Chicharito que, próximo a los 27 años de edad, deberá buscar el sitio donde mostrar las facultades que alguna vez le llevaron hasta la Liga Premier.

“Creo que él está aprovechando estos momentos”, me dice el DT de la selección mexicana, Miguel Herrera. “Aunque el panorama no es el mejor, no todos los futbolistas tienen la oportunidad de trabajar y entrenarse todos los días con algunos de los mejores futbolistas del mundo”.

En un chico de su inteligencia, de su madurez y profesionalismo, cada sesión en Valdebebas, cada minuto en la banca, cada concentración, viaje, charla técnica ha alimentado, sin duda, la capacidad de Javier Hernández en estos últimos meses. No creo que en la faceta de un futbolista pensante, diferente, dispuesto siempre a aprender y a dar lo mejor de si, el Chicharito haya desperdiciado cada momento en lo que para muchos es una amarga experiencia en el Madrid.

Lo pensé hace algunos meses y lo sigo pensando aunque las oportunidades no haya llegado para él: nadie llega por accidente al Real Madrid. Quizá no en este Madrid y quizá tampoco más al Manchester United, pero el Chicharito tiene facultades de sobra para jugar en el futbol europeo. Tiene que encontrar el camino, el sitio, las condiciones y terminar de explotar como el implacable y peligroso delantero que ha amagado y marcado su carrera.

Por lo pronto, estoy seguro de que el “Chicharito” no ha desperdiciado nada. Ni un momento en un lugar preferencial, donde puede seguir aprendiendo y también soñando con el futbolista que quiere llegar a ser.

david.m.faitelson@espn.com

twitter@Faitelson_ESPN