El color de Faitelson

Bienvenida la “legión europea”

En buen o mal momento, en forma o sin ella, en actividad o en la banca, los alguna vez criticados y hasta satanizados futbolistas mexicanos que actúan en Europa regresan a la selección mexicana y su simple vuelta es un indicio positivo. Aun no teniendo nada, tiene más que aquellos que proceden del nivel doméstico.

Hemos llegado hasta la inoperante y desesperante tesis de que 90 minutos ante Nigeria de un miércoles de Fecha FIFA son capaces de determinar qué futbolista tiene los tamaños y la capacidad para representar a una selección nacional en un Mundial de Futbol. No es así. Espero que no sea así.

Y al respecto tengo algunas preguntas: ¿Vamos a descubrir este miércoles en Atlanta que Guillermo Ochoa es un portero de grandes condiciones? ¿Qué más necesitamos saber de Javier el Chicharito Hernández? ¿No posee Andrés Guardado algunas de las condiciones técnicas más preciadas y apreciadas de los últimos años en el futbol mexicano? ¿Héctor Moreno es una realidad tajante en el sistema defensivo del equipo mexicano? ¿Merece Héctor Herrera una continuidad a su trayectoria desde selecciones menores?

Las exageraciones llegan al punto de que algunos consideran que Giovani dos Santos, lesionado hace solo algunas horas por un tema de orden muscular, podría perderse una convocatoria mundialista por el simple hecho de no ser parte de esta Fecha FIFA, que es la última antes de la concentración definitiva para Brasil 2014. ¿Realmente puede o tiene el futbol mexicano las condiciones para desaprovechar a un futbolista como Giovani? ¡Por favor!

No es, definitivamente, una época donde el talento se caiga de maduro de los árboles en el futbol mexicano. Y para competir en la escena mundialista, que nada tiene que ver con lo que se vivió en la Concacaf o en la aventura de reclasificación ante Nueva Zelanda, se tiene que conformar un equipo con la mayor calidad posible.

Los futbolistas “europeos” pueden darle a México otro sitio en la cancha, pero usted no puede decirles que en 90 minutos ante Nigeria van a jugarse el puesto para el campeonato mundial. Ellos vienen a adecuarse a un sistema, a convivir en la concentración, a cerrar filas, a buscar solidaridad y a aportar lo mucho o lo poco que tengan en su estado futbolístico. ¿Son especiales? Sí, lo son, sin duda, por eso fueron escogidos y contratados para jugar en las mejores Ligas del mundo.  

david.m.faitelson@espn.com

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