El color de Faitelson

Asignatura pendiente...

Casi 72 horas después del silbatazo final y a más de dos semanas de la eliminación mexicana en los octavos de final, seguimos a la espera de que la mejor actuación -de acuerdo a estadísticas y en opinión de algunos expertos- de una selección mexicana en un Mundial terminé ofreciéndonos resultados tangibles en el plano individual.

¿Y cómo se mide eso? Es muy sencillo: en la cantidad de jugadores que el futbol mexicano puede “elevar” a las Ligas futbolísticas más desarrolladas del mundo. El verdadero termómetro que puede medir el nivel de calidad de un futbol.

El mejor futbolista mexicano en Brasil 2014 fue Guillermo Ochoa y aun en este momento, con la mayor parte de los equipos en pleno arranque de pretemporada, nadie sabe cuál será su paradero. Una situación similar rodea al mediocampista Andrés Guardado, cuyo contrato pertenece al Valencia y que está a préstamo con el equipo alemán Bayer Leverkusen. Tampoco Javier el Chicharito Hernández sabe si entra en los planes de Louis van Gaal en el Manchester United y Javier Aquino, uno de los tres mexicanos en el Villarreal, está esperando que el equipo defina su futuro. Lo demás, son solo rumores: Que hay una oferta por Raúl Jiménez del Porto portugués, que hay interés en el regreso de Miguel Layún al futbol italiano y que el interés que existía por el Gullit Peña del futbol inglés ha desaparecido tras su escasa aparición en la Copa del Mundo.

La realidad es que al futbol mexicano le sigue costando mucho trabajo colocar a futbolistas en las mejores Ligas del mundo, factor que podría ser esencial al momento en que una selección mexicana busca dar el paso de calidad en un Mundial.

Exportar a gran escala sigue siendo una asignatura pendiente del futbol mexicano y existen varios factores que se combinan para impedirlo. La principal, supongo, se refiere al carácter del futbolista mexicano mientras que el otro imponderable podría ser la propia industria de nuestro futbol.

No he escuchado a ninguna autoridad de nuestro futbol o de la Liga MX o de los clubes que empujen un plan para acelerar la exportación de futbolistas a las mejores Ligas del mundo. Es una pena, porque está claro que esos minutos finales de angustia, en aquel caluroso domingo en Fortaleza ante los holandeses, pudo haber sido distinto con otra clase de calidad en los futbolistas.

david.m.faitelson@espn.com

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