Cronómetro

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FOUL. El América vuelve a perder el estilo hasta cuando despide a su entrenador. Esta “despedida” de Matosas suena hipócrita, falsa, vacía… Gustavo Matosas necesitaba tiempo. El tiempo no es algo que sobra en el América, pero todo hacía indicar que el título de Concacaf había mitigado el fracaso en los cuartos de final por la Liga. Matosas había sido una apuesta ambiciosa por encontrar un futbol distinto, que terminara por satisfacer al americanismo. Creo que más que una situación de ideas o de resultados fue un tema de personalidad lo que marcó la distancia entre Matosas y el América.

TIRO LIBRE. El temperamento de Ricardo Peláez es una ventaja y una desventaja en el América. Los técnicos deben estar siempre por debajo de él. La pregunta es: ¿Cada seis meses el América va a “pelearse” con un entrenador? Aparentemente, el mayor distanciamiento entre el América y Matosas se dio por un tema de los refuerzos elegidos para la siguiente temporada. Peláez tenía una idea y el uruguayo otra.

TARJETA AMARILLA. Quizá estuvimos siempre equivocados con el América. Compramos la idea de que desechaban a Mohamed por un estilo más apropiado, más agresivo y más espectacular. Hoy vemos que pudo haberse tratado de una relación incómoda entre el entrenador y el principal dirigente del equipo. Mohamed tenía un sistema de trabajo que incluía a cinco colaboradores argentinos que se encargaban de todo y que dejaban a Peláez como una figura decorativa en Coapa.

PENALTI. Dos años con Miguel Herrera, un año con Mohamed y seis meses con Matosas. La historia del América en la gestión de Peláez con los entrenadores ha sido casi siempre algo tirante, incluyendo al personaje con el que tuvo más éxito, el Piojo, que encontró una buena salida en la selección mexicana y que una vez ahí, cuando pudo, dijo que prefería trabajar junto a Héctor González Iñárritu que con Peláez. En lo dicho: Peláez tiene formas de trabajo que un entrenador debe admitir. Es, además, el “hijo consentido” del mismísimo dueño del equipo.

TARJETA ROJA. No sé cuál sea el plan del Puebla para su futuro futbolístico, pero desprenderse de José Guadalupe Cruz fue un error que podrían pagar muy caro. El Profe le dio certeza, orden, un título de Copa y la salvación al equipo de La Franja. ¿Les parece poco?

SAQUE DE BANDA. Chivas es el corazón de esta Liguilla. Nos guste o no, el poder pasional del Guadalajara está por encima del resto de los competidores sin que ello sea garantía de nada. Chivas está bien y de buenas, más confiado en su futbol y en sus alcances y con un jugador por encima del promedio. Marco Fabián puede marcar diferencia en la serie ante Santos.

ROUND 13. Gennady Golovkin sumo su vigésimo nocaut consecutivo el fin de semana y dijo que está listo para “grandes nombres”. Y cuando se refiere a “grandes nombres” aparecen las figuras del mexicano Saúl Álvarez y del puertorriqueño Miguel Cotto. Yo creo que la idea de los promotores y de la televisión en Estados Unidos es montar en septiembre la Canelo vs. Cotto y que el ganador enfrente el próximo año a Golovkin.

TIEMPO DE COMPENSACIÓN. Más que el “milagro” que ha podido ocasionar Ronaldinho me quedo con el trabajo de Víctor Manuel Vucetich. Gallos Blancos está donde está porque el entrenador le ha dado certeza y condiciones a un equipo al que no podemos menospreciar. Querétaro puede llegar a la final y contender por el título.

david.m.faitelson@espn.com

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