Cronómetro

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Tiro Libre. Llego el día. El Mundial se inaugura mañana y ello no significa que la mayor parte de las dudas se hayan despejado. En el país hay intranquilidad por el futuro y en la FIFA existe cierto temor de que las manifestaciones sociales afecten el evento. En esa repatriación de las presiones, también está la selección brasileña, obligada a ganar el título. Para Felipao y sus jugadores, un subcampeonato resulta un fracaso.

Penalti. Salvo una sorpresa, la alineación mexicana para el partido ante Camerún está definida. Ochoa en la portería; Layún y Aguilar, por los laterales. Márquez, Moreno y el Maza Rodríguez en la central; Vázquez, Herrera y Guardado en el mediocampo y adelante Oribe haciendo pareja con Giovani. ¿Formación ideal? Quién sabe. La realidad es que es lo que hay en una época donde el talento no sobra en el futbol mexicano.

Saque de meta. La inexperiencia del entrenador mexicano puede ser un factor a tomar en cuenta. Miguel Herrera ha dirigido solo dos partidos oficiales -la reclasificación ante Nueva Zelanda- con lo que su experiencia se reduce a nada. Herrera aprenderá lo que es un Mundial a partir del partido ante Camerún.

Expulsión. ¿Cuántos centros delanteros en el Mundial son mejores que el nuestro?, preguntaba un comentarista brasileño con respecto a la producción de Fred. La cantidad de goles que Brasil ha hecho en el último año es un tema de preocupación, sobre todo en un equipo que siempre ha tenido grandes condiciones para generar juego y goles. Fred no es el mejor centro delantero del Mundial. Delante de él pueden estar: Higuaín, Cristiano, Dzeko, Drogba, Balotelli, Eto’o, Villa...

Tiro indirecto. La presión internacional parece estar provocando o empujando la posibilidad de cambios importantes en la estructura de la FIFA. Hay mucha gente cansada ya de involucrar las siglas del organismo con temas de corrupción y sobornos. Blatter tira “patadas de ahogado” en camino a su intento por reelegirse en el 2015 y aduce temas racistas en el escándalo de la otorgación de la sede a Qatar.

Medio tiempo. Estábamos tan ocupados en el tema de la portería que nadie se ha tomado un tiempo para pensar que el jugador más famoso que tiene México en el mercado europeo de alto nivel comenzará el Mundial en la banca. Javier Hernández ha tenido graves problemas de producción en el último año. Por un lado, no juega en el Manchester United y por el otro, los goles han dejado de caer en la selección. Es tiempo de que Chicharito le dé un empujón a su carrera de clubes, pero en el Mundial, estará listo para tratar de aprovechar una ocasión de mostrarse como lo hacía en el United.

Tiempo de compensación. Los jugadores se juegan mucho, los entrenadores también, pero los dirigentes mexicanos no se juegan casi nada en este Mundial. La “suerte” de Justino Compeán está definida y la de Ricardo Peláez y Héctor González Iñárritu también. Los tres volverán a formarse en el aparato futbolístico de la empresa a la que pertenecen para ser reubicados al término del Mundial.

Balón dividido. Empieza el Mundial y es una buena ocasión para deleitarnos con los grandes jugadores del mundo y para cifrar cierta esperanza alrededor de la selección mexicana. Los pronósticos dicen que México no va a ninguna parte, pero para eso son los pronósticos: para descomponerlos.

david.m.faitelson@espn.com

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