Aquí Brasil: esperanza y “cachetazo”

Río de Janeiro.- Al mismo tiempo en que el Mundial recibía un poderoso “cachetazo” en uno de sus grandes protagonistas, México recuperaba un perfil competitivo, ganaba confianza y extendía su esperanza por el futuro del campeonato.

El viernes 13 se significó como una vuelta a una faceta que México había perdido en los últimos tiempos: la capacidad de jugar, de pararse con personalidad en la cancha, de generar juego y oportunidades de gol. En este análisis habrá que agregar que el rival, Camerún, dejó mucho que desear, cedió espacio y oportunidades.

Puede que prevalezca la idea de que México debió haber metido más goles, tomando en cuenta al rival y que la definición de clasificación para octavos de final podría depender de ello, pero hay que tomar en cuenta que el árbitro anuló dos goles legítimos de Giovani dos Santos. Pero insisto: lo mejor es que este México fue más profundo en algunos sectores de la cancha donde hace tiempo acusaba carencias y vacíos. Generó futbol a través de Herrera, Giovani y Guardado, y tuvo en el Gallito Vázquez a un futbolista de gran recorrido y condiciones, mientras Oribe Peralta aparecía otra vez en el momento en que más lo necesitaba el equipo.

La gran noticia del Mundial ocurrió un poco más tarde en Salvador de Bahía, donde el campeón del mundo, España, sufrió una humillación ante Holanda que lo vapuleó 5-1. Un marcador impresionante que podría alterar las condiciones de la Copa en el futuro inmediato.

Bien por Holanda que soportó una primera parte donde casi no tocó la pelota y mal por España que se desordenó en la parte defensiva y concedió toda clase de libertadores a Robben y Van Persie que no perdonaron.

El Mundial ha comenzado con decisiones polémicas del arbitraje. El triunfo de Brasil ayudado por un penalti que no existía. Los dos goles anulados a México e incluso el penalti con el que España tomó ventaja sobre Holanda han marcado el inicio de esta Copa. La FIFA tendría que poner mucha atención. Sería una pena que el Mundial siguiera “manchándose” por malas decisiones de los silbantes.

El viernes 13 resultó con un triunfo que llena de confianza a México y con una derrota de escándalo y de vergüenza para el todavía campeón del mundo. Demasiado para una sola jornada cuando al Mundial le queda mucha cuerda por delante.

david.m.faitelson@espn.com