Correr para crecer

Pepenador de historias

“Si tienes el coraje
de fallar, entonces tienes
el coraje de triunfar”
Shalane Flanagan,
Maratonista estadunidense

Me gusta correr en la calle sin mucha expectativa de tiempo y velocidad, fijando una distancia como meta, corriendo sin rumbo hasta cumplir la mitad del recorrido, para dar vuelta y volver a casa por el mismo camino.

La riqueza de hacerlo así radica en la gran cantidad de historias que paso a paso puedo ir coleccionando. Este tipo de sesiones no se miden en kilómetros, sino en emociones. Al dar la vuelta en la esquina, saludo al hombre de edad avanzada que como todas las madrugadas durante décadas, levanta la cortina de acero de su pequeña tienda de abarrotes. Me doy cuenta que su economía no mejora a pesar del esfuerzo y sacrificio que imprime a su labor.

Cuadras adelante, una pareja de adultos acompañados de una joven mujer ingresan cubiertos de angustia y prisa al blanquísimo y escalofriante edificio del Servicio Médico Forense, intuyo que buscan a alguien con desesperación, pero seguramente ruegan a Dios no encontrarlo precisamente ahí.

Sigo corriendo y en la acera contraria los niños caminan a la escuela, la mayoría de la mano de su madre, transmitiendo cada una a su manera la disciplina, el ánimo y el amor necesarios para enfrentar la jornada. Recuerdo a mi padre una de tantas mañanas acompañándome a la escuela.

Un kilómetro después, el hombre que habita debajo del puente, dobla sus cobijas y apila sus cartones. Reflexiono con una especie de culpa sobre la frivolidad, desigualdad e injusticia representada en un hombre que corre para perder calorías y otro que las busca diariamente en la basura para mantenerse con vida.

He dado la vuelta y emprendo el regreso a casa. Trágicamente la pareja de adultos y la joven mujer se abrazan al pie de la banqueta, llorando sin control ni consuelo, prueba de que encontraron a quien buscaban, lógicamente sin vida.

Me detengo y entro a casa empapado en sudor y profundamente sacudido, me reciben como si nada hubiera pasado mientras mi mente intenta ordenar cada uno de los sentimientos y emociones que recolecté mientras corría.

Abastecimiento: Hace apenas algunos días se llevó a cabo el Maratón de Dubái con un cierre extraordinario. Vale la pena verlo de nuevo: http://espndeportes.espn.com/video/clip?id=3918074

@DavidLeonRomero